Rafael Chavez
Poeta adicto al portal
Es difícil acostumbrarme a la soledad
como también al silencio de tu voz.
No dejo de pensar en la sombra
de tu cuerpo mujer.
Ni en las palabras dichas al viento.
Jamás cuanto el cántaro se rompe
vuelve a ser cántaro.
Jamás cuando el amor se quiebra
vuelve a ser amor.
Pero lo que si podemos hacer
dos que se amaron, es buscar
entre las cenizas las brasas de la
pasión dormida.
como también al silencio de tu voz.
No dejo de pensar en la sombra
de tu cuerpo mujer.
Ni en las palabras dichas al viento.
Jamás cuanto el cántaro se rompe
vuelve a ser cántaro.
Jamás cuando el amor se quiebra
vuelve a ser amor.
Pero lo que si podemos hacer
dos que se amaron, es buscar
entre las cenizas las brasas de la
pasión dormida.