Sebastian Dusalgi
Poeta que considera el portal su segunda casa
Voy a buscar dentro de mi corazón
una lágrima callada, aquella que fue silenciada
cuando el dolor no se pudo expresar.
Esa lágrima que alberga la sala del alma
y que se abandona a la melancolía.
Será mi regalo de bodas,
la ofrendaré con un último suspiro.
Será una perla tallada con ternura
y maquillada de ilusiones que mueren
en brazos del otoño gris.
La pondré en tu mejilla, y sentirás su pena y su dolor
querrás amarme como yo a ti,
pero será tarde porque habrás dado tu sí a otros deseos,
a otros sueños. Florecerán esperanzas
pero se han de marchitar , será el fin de nuestro camino,
vivirás con el "pude‘’ y entonces, solo entonces,
las lágrimas que derrames se unirán a la mía
sin saberlo estaremos unidos, envejeciendo
y muriendo en la distancia, tan solo unidos por esa lágrima callada.
Sebastian Dusalgi
una lágrima callada, aquella que fue silenciada
cuando el dolor no se pudo expresar.
Esa lágrima que alberga la sala del alma
y que se abandona a la melancolía.
Será mi regalo de bodas,
la ofrendaré con un último suspiro.
Será una perla tallada con ternura
y maquillada de ilusiones que mueren
en brazos del otoño gris.
La pondré en tu mejilla, y sentirás su pena y su dolor
querrás amarme como yo a ti,
pero será tarde porque habrás dado tu sí a otros deseos,
a otros sueños. Florecerán esperanzas
pero se han de marchitar , será el fin de nuestro camino,
vivirás con el "pude‘’ y entonces, solo entonces,
las lágrimas que derrames se unirán a la mía
sin saberlo estaremos unidos, envejeciendo
y muriendo en la distancia, tan solo unidos por esa lágrima callada.
Sebastian Dusalgi