fausto cruz
Poeta recién llegado
Una luz apagada,
eres tú;
por tu última mirada,
los pétalos de una flor lloraban
lágrimas camuflajeadas de lluvia,
emanadas del cielo;
amor en duelo,
padeciendo el dolor de tu partida,
a tu viaje de ida
y sin vuelta.
En mis brazos,
tus ojos cerrados
y la punta de tu pelo,
dibujaba en el suelo
tu para siempre adiós.
Sé que estás con Dios,
de eso me alegro,
pero es mayor la tristeza
sin ti.
En las noches creo que te veo
y no es así;
son siluetas de tus blusas,
que aún cuelgan en la habitación;
en ese triste rincón
que nostalgia tu presencia.
Mi luz aún encendida,
se ausentará por tu ausencia
y estaremos juntos,
aunque, no en esta vida;
pero, estaremos juntos;
se acerca el día.
eres tú;
por tu última mirada,
los pétalos de una flor lloraban
lágrimas camuflajeadas de lluvia,
emanadas del cielo;
amor en duelo,
padeciendo el dolor de tu partida,
a tu viaje de ida
y sin vuelta.
En mis brazos,
tus ojos cerrados
y la punta de tu pelo,
dibujaba en el suelo
tu para siempre adiós.
Sé que estás con Dios,
de eso me alegro,
pero es mayor la tristeza
sin ti.
En las noches creo que te veo
y no es así;
son siluetas de tus blusas,
que aún cuelgan en la habitación;
en ese triste rincón
que nostalgia tu presencia.
Mi luz aún encendida,
se ausentará por tu ausencia
y estaremos juntos,
aunque, no en esta vida;
pero, estaremos juntos;
se acerca el día.
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