Viola
Poeta recién llegado
Yo me lanzo de aquella memoria milenaria que me habita,
con todos los quiebres todos,
bailarina de las mañanas, sonrisas galácticas, distraída de las verdades absolutas.
Una mariposa muerta en el aire.
Pinto flores blancas en un lienzo que se deshace todas las noches,
cuando su boca matemática rompe con mis cuentas musicales,
no importa el orden,
el resultado nunca será el mismo.
Sigo muerta en el cielo de la avenida,
moviéndome en una nube negra que hace trenzas con el pulso,
aquel que palpita ansioso ante el último grito.
Todas las batallas pierdo,
cuando me encuentro ante su nombre que se alza siempre victorioso
y me hace pequeña -debo pagar todos los amores rotos-
Él es la parca vestida de mi ganas,
él me revuelve el pelo y me lleva a las aguas de mis adentros.
Todo se disuelve y yo me pierdo,
en cada letra de su nombre.
con todos los quiebres todos,
bailarina de las mañanas, sonrisas galácticas, distraída de las verdades absolutas.
Una mariposa muerta en el aire.
Pinto flores blancas en un lienzo que se deshace todas las noches,
cuando su boca matemática rompe con mis cuentas musicales,
no importa el orden,
el resultado nunca será el mismo.
Sigo muerta en el cielo de la avenida,
moviéndome en una nube negra que hace trenzas con el pulso,
aquel que palpita ansioso ante el último grito.
Todas las batallas pierdo,
cuando me encuentro ante su nombre que se alza siempre victorioso
y me hace pequeña -debo pagar todos los amores rotos-
Él es la parca vestida de mi ganas,
él me revuelve el pelo y me lleva a las aguas de mis adentros.
Todo se disuelve y yo me pierdo,
en cada letra de su nombre.