Asdrymarie
Poeta recién llegado
No hay una sola gota de lluvia
ni siquiera un solo rastro de aire
se ha parado el tiempo
mi luna a desaparecido
mi sol ya no quema
mi piel no envejece
mi corazón a parado sus latidos
mi mente ya no tiene recuerdos.
Y un gran caballero andante
paro enfrente de mi casa
entro por mi puerta
me hizo el amor
me hizo creer en el
creer que me amaría
creer que se quedaría.
Mas todo fue un fiasco.
Todo fue una jugarreta
para caer en su juego.
Solo quería tener mi cuerpo
mas no entiendo el porque
yo lo hubiera entendido
si me hubiera dicho.
Mas no fue así, me tubo,
me ilusiono y se largo.
Yo no llegue a amarlo
ni siquiera pude quererlo
mi corazón no entendió ese suceso
y murió, no por amor,
no por pena, ni desilusión,
murió de susto, de encontrarse solo,
murió tratando de entender
como me entregue a un hombre
dándole el placer que se le da
a quien se ama
y no a quien se acaba de conocer.
Los segundos se llevan lentamente
cada pedazo muerto
de este corazón mío
que murió intentando resolver el dilema
de quien se entrega por placer
y no por amor.
ni siquiera un solo rastro de aire
se ha parado el tiempo
mi luna a desaparecido
mi sol ya no quema
mi piel no envejece
mi corazón a parado sus latidos
mi mente ya no tiene recuerdos.
Y un gran caballero andante
paro enfrente de mi casa
entro por mi puerta
me hizo el amor
me hizo creer en el
creer que me amaría
creer que se quedaría.
Mas todo fue un fiasco.
Todo fue una jugarreta
para caer en su juego.
Solo quería tener mi cuerpo
mas no entiendo el porque
yo lo hubiera entendido
si me hubiera dicho.
Mas no fue así, me tubo,
me ilusiono y se largo.
Yo no llegue a amarlo
ni siquiera pude quererlo
mi corazón no entendió ese suceso
y murió, no por amor,
no por pena, ni desilusión,
murió de susto, de encontrarse solo,
murió tratando de entender
como me entregue a un hombre
dándole el placer que se le da
a quien se ama
y no a quien se acaba de conocer.
Los segundos se llevan lentamente
cada pedazo muerto
de este corazón mío
que murió intentando resolver el dilema
de quien se entrega por placer
y no por amor.