Cris Cordova
Poeta que considera el portal su segunda casa
En este silencio, no digas
nada,
deja que hable nuestra
mirada,
en un sublime hechizo
encantado
nuestros corazones se han
unido,
porque el destino lo ha
querido,
fundirnos en un beso
enamorado.
Ven a mis brazos, bella
amada,
besa apasionada mi boca
enamorada,
hazme sentir el ardiente
fuego,
calcina mi corazón en tu
pira,
aún herido de muerte él
suspira
por un beso tuyo en su
ruego.
nada,
deja que hable nuestra
mirada,
en un sublime hechizo
encantado
nuestros corazones se han
unido,
porque el destino lo ha
querido,
fundirnos en un beso
enamorado.
Ven a mis brazos, bella
amada,
besa apasionada mi boca
enamorada,
hazme sentir el ardiente
fuego,
calcina mi corazón en tu
pira,
aún herido de muerte él
suspira
por un beso tuyo en su
ruego.