Lexema
Poeta que considera el portal su segunda casa
Extirpa de tu pecho los aires de monarquía,
Las frustraciones de lo que perdiste, cuando no era tuyo, y lo sabias
Entierra esas quimeras de orgullo, hoy el extraño de tu lengua, juega con tus reglas y te enseña versos encumbrados
El sur dejó de ser sal
y el occidente generó inquietud e inquina por su oro y cultura, por tener una raza pura cuando tú la perdías
A vivir en los sacos de los canguros aprendiste desde pequeño, luchando con empeño a imponer tu fiero imperio, hoy extinto.
Las plumas se han aventado por los cuatro costados y han empinado
donde antes era llano
donde la piel es diferente y ya no carentes de almas, como pensabas.
Mas era miedo al negro por ser más fuerte y laborioso, lo que te llevaba al intento de su exterminio.
Tus intentos llevaron a propagar la peste que querías contener.
Las frustraciones de lo que perdiste, cuando no era tuyo, y lo sabias
Entierra esas quimeras de orgullo, hoy el extraño de tu lengua, juega con tus reglas y te enseña versos encumbrados
El sur dejó de ser sal
y el occidente generó inquietud e inquina por su oro y cultura, por tener una raza pura cuando tú la perdías
A vivir en los sacos de los canguros aprendiste desde pequeño, luchando con empeño a imponer tu fiero imperio, hoy extinto.
Las plumas se han aventado por los cuatro costados y han empinado
donde antes era llano
donde la piel es diferente y ya no carentes de almas, como pensabas.
Mas era miedo al negro por ser más fuerte y laborioso, lo que te llevaba al intento de su exterminio.
Tus intentos llevaron a propagar la peste que querías contener.