BEATRIZ OJEDA
Poeta adicto al portal
Una mujer con fiebre en sus aromas
He buscado en la calle de mil vientos,
una mujer que tenga una mirada extrema.
Una mirada infinita y sorprendente
que clave sus puñales en mi mente.
una mujer que tenga una mirada extrema.
Una mirada infinita y sorprendente
que clave sus puñales en mi mente.
Una mujer con fiebre en sus aromas
con ambición de exóticas pasiones,
experta en derrocar viejos recuerdos
con su boca de miel y sus arpegios
con ambición de exóticas pasiones,
experta en derrocar viejos recuerdos
con su boca de miel y sus arpegios
Una mujer absurda en su criterio
loca y audaz amazona de este infierno,
con claveles en sus manos rojas
delirantes de pieles en incendios.
loca y audaz amazona de este infierno,
con claveles en sus manos rojas
delirantes de pieles en incendios.
Una mujer completa y sin defensas
que profese aventuras sin fronteras,
que descubra el cielo y el averno,
inventando en mi ser un dragón fuego.
que profese aventuras sin fronteras,
que descubra el cielo y el averno,
inventando en mi ser un dragón fuego.
Una mujer vestida de soberbia
enlaza con su chal mi cuello férreo
y atrapa en sus garras de gitana,
desbordando mi granada entre sus pechos.
enlaza con su chal mi cuello férreo
y atrapa en sus garras de gitana,
desbordando mi granada entre sus pechos.
Ahogado entre sus labios yo sucumbo
envuelto en llamaradas y fantasmas,
que destierran de mi tiempo lo aprendido
y me empujan al canal de lo sentido.
envuelto en llamaradas y fantasmas,
que destierran de mi tiempo lo aprendido
y me empujan al canal de lo sentido.
Sigo la ruta embriagada de su canto,
sirena ágil proyectada en las paredes
golpeando mis sentidos y mi sangre,
exploto entre sus sellos escondidos.
sirena ágil proyectada en las paredes
golpeando mis sentidos y mi sangre,
exploto entre sus sellos escondidos.
Sordo, mudo, ciego, agonizante
descubro que esa noche he descendido
al instinto ancestral de lo ignorado,
sin cadenas, sin dictamen, sin barreras.
descubro que esa noche he descendido
al instinto ancestral de lo ignorado,
sin cadenas, sin dictamen, sin barreras.
He despertado el león que me ha rugido,
esperando por años en mi selva,
saliendo de mi prisión de esclavo y siervo
estreno mi salvaje gozo de guerrero.
esperando por años en mi selva,
saliendo de mi prisión de esclavo y siervo
estreno mi salvaje gozo de guerrero.
Copyright © Beatriz Ojeda
Derechos reservados
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