GabrieldeSotomayor
Poeta recién llegado
No puedo imaginarte la boca a un cuerpo unido
y que abarque lo que no grita y que no dibuje lo que falta.
(Pienso unos minutos, aprendo de una pestaña que no habla).
-Te quiero, como a una muerte que despierto y está impoluta.
La garganta no responde porque no besa y sabes que conozco la materia.
Una niña amarilla abrazada a mi ojo blanco que sí me extraña:
-Hasta aquí he llegado, y reconozco mi caída.
(Para mí sólo, para mí mismo, no quiero explicarme el tiempo que me falta).
- Muere, sueña y cierra la puerta, que no quiero escapar.
-Un momento y termino. Borro de tus papeles la definición,
que ya no tengo las manos pálidas y en tu cara reescribo:
tanto en una misma.
©GabrielSotomayor, `GabrieldeSotomayor´´/RESERVADOS TODOS LOS DERECHOS.
y que abarque lo que no grita y que no dibuje lo que falta.
(Pienso unos minutos, aprendo de una pestaña que no habla).
-Te quiero, como a una muerte que despierto y está impoluta.
La garganta no responde porque no besa y sabes que conozco la materia.
Una niña amarilla abrazada a mi ojo blanco que sí me extraña:
-Hasta aquí he llegado, y reconozco mi caída.
(Para mí sólo, para mí mismo, no quiero explicarme el tiempo que me falta).
- Muere, sueña y cierra la puerta, que no quiero escapar.
-Un momento y termino. Borro de tus papeles la definición,
que ya no tengo las manos pálidas y en tu cara reescribo:
tanto en una misma.
©GabrielSotomayor, `GabrieldeSotomayor´´/RESERVADOS TODOS LOS DERECHOS.
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