La tenue sabana de la luz de la luna
cubre nuestros cuerpos.
Tu sedoso cabello me acaricia,
mis manos recorren el tacto suave de tu tez
mientras siento tus labios fundirse
con los mios en un beso sin fin.
Mis dedos dibujan tu figura una y otra vez
haciendo estremecer tu tersa piel.
Mientras mis labios visitan cada rincon de ti,
para volver de nuevo a saborear l
la miel que me ofreces.
Describo con ósculos sutiles
la pureza de tu mejilla
para llegar a tu oido y susurrarte:
Te amo.
Una y otra vez pronuncio estas
palabras a la vez que una lluvia
de caricias, mimos y besos
te inundan de arriba abajo,
dando paso a un mundo lleno de placer,
que te hacen tocar el mismo cielo.
Recostada en mi pecho,
te juro lealtad y amor eterno,
y tu lentamente cierras los ojos
y te sumerges en el mundo de los sueños.
Duermete mi amor, que yo velo por ti,
duermete mi amor, que aquí estaré yo
para despertarte entre besos
mañana a mañana,
expresandote mi amor a cada momento.
cubre nuestros cuerpos.
Tu sedoso cabello me acaricia,
mis manos recorren el tacto suave de tu tez
mientras siento tus labios fundirse
con los mios en un beso sin fin.
Mis dedos dibujan tu figura una y otra vez
haciendo estremecer tu tersa piel.
Mientras mis labios visitan cada rincon de ti,
para volver de nuevo a saborear l
la miel que me ofreces.
Describo con ósculos sutiles
la pureza de tu mejilla
para llegar a tu oido y susurrarte:
Te amo.
Una y otra vez pronuncio estas
palabras a la vez que una lluvia
de caricias, mimos y besos
te inundan de arriba abajo,
dando paso a un mundo lleno de placer,
que te hacen tocar el mismo cielo.
Recostada en mi pecho,
te juro lealtad y amor eterno,
y tu lentamente cierras los ojos
y te sumerges en el mundo de los sueños.
Duermete mi amor, que yo velo por ti,
duermete mi amor, que aquí estaré yo
para despertarte entre besos
mañana a mañana,
expresandote mi amor a cada momento.