alejandreiro
Poeta asiduo al portal
Me refugié en el abrigo de su frialdad
en una noche con tiempo, memoria y edad.
Abrió su boca de loba ronca
para ofrecerme una copa de su mar,
entonces me regaló su aliento de hembra en celo dispuesta a verme naufragar.
Me pidió que no le pregutara nombre ni edad.
Dos horas pasaron para ver el firmamento en el techo de su
alcoba estilo medieval.
Tres horas pasaron para verme desnudo, corriendo por un pasillo
de su frío castillo, lleno de espejos reflejando,
mi azulado cuerpecito de Adan perdido en el paraiso terrenal.
Cinco segundos mas y la carrera se convirtió en en casería mortal.
Ahora quería mi carne y no de la forma que la quiso dos horas atrás.
Seis segundos mas y sacó un arma de verdad para apuntarla justo allí,
al centro pecaminoso, al objeto de su infidelidad.
Al mismo que horas antes lo puso hasta en un altar.
Una sorpresiva puerta lateral, me permitió salir del infierno hecho realidad.
salí con mi traje de Adan y con todo puesto en su lugar.
perdí si, desde entonces, mi andar de galán foribundo y de pasadita mi orgullo y dignidad.
Pero mas vale "pájaro en la mano", que volver a dármelas de galán
en una noche con tiempo, memoria y edad.
Abrió su boca de loba ronca
para ofrecerme una copa de su mar,
entonces me regaló su aliento de hembra en celo dispuesta a verme naufragar.
Me pidió que no le pregutara nombre ni edad.
Dos horas pasaron para ver el firmamento en el techo de su
alcoba estilo medieval.
Tres horas pasaron para verme desnudo, corriendo por un pasillo
de su frío castillo, lleno de espejos reflejando,
mi azulado cuerpecito de Adan perdido en el paraiso terrenal.
Cinco segundos mas y la carrera se convirtió en en casería mortal.
Ahora quería mi carne y no de la forma que la quiso dos horas atrás.
Seis segundos mas y sacó un arma de verdad para apuntarla justo allí,
al centro pecaminoso, al objeto de su infidelidad.
Al mismo que horas antes lo puso hasta en un altar.
Una sorpresiva puerta lateral, me permitió salir del infierno hecho realidad.
salí con mi traje de Adan y con todo puesto en su lugar.
perdí si, desde entonces, mi andar de galán foribundo y de pasadita mi orgullo y dignidad.
Pero mas vale "pájaro en la mano", que volver a dármelas de galán
Última edición: