Estábamos haciendo un verified amateur
in an hotel fucking from behind
cuando el Alemán que nos vendió esas capsulas
empezó a tirar piedrecitas contra la ventana,
hace dos horas nos había prometido
que nos llevaría a un buen club de techno
de los que no salen en las guías turísticas,
yo no entendia que estaba pasando
se me había olvidado
que existía el tiempo
y la gente con palabra,
así que salimos de la habitación
donde éramos felices como en un cuento del marqués de sade
y pusimos nuestra noche en manos de un Alemán de 20 años
y sus dos colegas,
la química hacía de nuestras pupilas diamantes
que podían ver en la ocuridad de las problemas
como si fueran
calles vacías apocalípticas iluminadas por farolas fundidas
que se apagaban y encendíana 12 fogonazos por segundo,
y aunque había una tormenta electríca y vaho y Berlin estaba bajo cero
no sentíamos ni miedo ni frio
y aunque nos entendíamos a duras penas en Inglés
la conversación entre nuestras almas era fluida,
los herederos del romanticismo Alemán
han encontrado el paraiso
haciendo techno
y bajando unas escaleras estrechas
donde un boxeador Yugoslavo te pone la mano en el pecho
como haría san pedro en las puertas del cielo
para pedirte las entradas
y te sonrie con la nariz destrozada
te dice algo en Austrohungaro
y al ver
que no entiendes una mierda
te señala la cortina negra que tienes que atravesar,
suenan tres o cuatro discos a la vez
mezclados por un punky de 3 metros
elevado en una tarima
con toda la gente a su alrededor,
zombis intergalácticos
juventudes que han cambiado la gabardina negra
por camisetas y deportivas
y los símbolos de poder en los brazaletes y en los hombros
por tatuajes con el yin y el yang en el antebrazo,
putas con alas angelicales llenas de bondad
dispuestas a salvar el mundo
y chicas inocentes con las medias rotas
que deslizan la lengua por sus labios
como trineos por el hielo,
las paredes se iluminan de vez en cuando
y están hechas de ladrillos
con pintadas de graffitis,
en la pista parece que acaba de caer una bomba
y que la gente conmocionada está buscando a sus seres queridos
que siguen vivos,
pero no encuentran a nadie
hay humo
una oscuridad enrojecida
y la musica está demasiado alta para escuchar nada,
sin duda esta gente perdió la guerra
y todos esos espiritus de los que murieron están vagando por aquí
en una confusión mística al ritmo del techno,
los espiritus bailan
sin pensar
en la familia
y en el pasado
y en todas esas cosas de los vivos
que no sirven para nada
y que pesan tanto,
hacen movimientos repetitivos
y mecánicos
el dj se ha quedado con el alma de todos ellos
y los hace saltar
al mismo tiempo
y hace que sus cabezas parezcan garbanzos hirviendo en una olla
y que al segundo parezcan las olas del mar volviendo contra la orilla
o ropa tendida moviéndose con el viento suave
con solo girar un par de botones
cambiar el tono de la luz
y bajar un poco el volumen,
y al segundo todo va otra vez hacia arriba;
con un poco de confusión
la lavadora en centrifugado
4 discos a la vez
una distorison
y de nuevo todo estalla
en la perfección de un solo ritmo limpio
como una escalera imaginaria que sube hacia abajo;
hacia lo mas profundo de uno mismo
mientras la gente grita
y los que saben silbar silban
tratando de no caer hipnotizados
pero dejándose llevar donde sea,
y
ellas
bailan
dejando que el ritmo se las folle
contenidamente,
suenan barcos en la lejanía
de esos que vienen de entre la niebla densa de los bosques,
ritmos primitivos
sin letra y sin una sola palabra
de justo después de ponerse en pie el ser humano por primera vez,
la armonia de todas las moléculas
o lo que sea que forma el universo y su materia,
las ondas que se forman en un lago
cuando cae una hoja sobre el agua desde un árbol,
el viento de las cumbres,
todas las tuercas de las cadenas de montaje de la wolkswagen,
el ruido de fondo de las ciudades,
el vapor agrupándose en nubes,
las vidrieras de colores de las catedrales góticas
cayendo sobre la cabeza de los dioses germánicos,
el latido del corazón de una ballena
en el fondo del mar del norte
oído desde dentro
de sus tripas,
y el sonido de las palmadas en un buen culo
en el momento justo,
al principio no me fiaba del dj,
he escuchado a muchos de estos
que se suponía que eran tan estrellas
que los llevaban de club en club en helicóptero
pero que luego solo eran ruido y parafernalia
y que me han jodido mas de una noche,
pero este tio sabe lo que hace
y bajo la guardia
y me entrego
pero tu me dices que te quieres ir justo ahora,
trato de convencerte haciéndote ver que hemos venido de viaje
que hay que aprovechar
que estamos en el corazón del sturm und drang
que renace
y que acabamos de entrar aquí,
tu dices que llevamos ya 4 horas
que estas cansada y que van a cerrar,
hoy tengo un problema serio con la percepción del tiempo
y eso siempre me hace sonreir
in an hotel fucking from behind
cuando el Alemán que nos vendió esas capsulas
empezó a tirar piedrecitas contra la ventana,
hace dos horas nos había prometido
que nos llevaría a un buen club de techno
de los que no salen en las guías turísticas,
yo no entendia que estaba pasando
se me había olvidado
que existía el tiempo
y la gente con palabra,
así que salimos de la habitación
donde éramos felices como en un cuento del marqués de sade
y pusimos nuestra noche en manos de un Alemán de 20 años
y sus dos colegas,
la química hacía de nuestras pupilas diamantes
que podían ver en la ocuridad de las problemas
como si fueran
calles vacías apocalípticas iluminadas por farolas fundidas
que se apagaban y encendíana 12 fogonazos por segundo,
y aunque había una tormenta electríca y vaho y Berlin estaba bajo cero
no sentíamos ni miedo ni frio
y aunque nos entendíamos a duras penas en Inglés
la conversación entre nuestras almas era fluida,
los herederos del romanticismo Alemán
han encontrado el paraiso
haciendo techno
y bajando unas escaleras estrechas
donde un boxeador Yugoslavo te pone la mano en el pecho
como haría san pedro en las puertas del cielo
para pedirte las entradas
y te sonrie con la nariz destrozada
te dice algo en Austrohungaro
y al ver
que no entiendes una mierda
te señala la cortina negra que tienes que atravesar,
suenan tres o cuatro discos a la vez
mezclados por un punky de 3 metros
elevado en una tarima
con toda la gente a su alrededor,
zombis intergalácticos
juventudes que han cambiado la gabardina negra
por camisetas y deportivas
y los símbolos de poder en los brazaletes y en los hombros
por tatuajes con el yin y el yang en el antebrazo,
putas con alas angelicales llenas de bondad
dispuestas a salvar el mundo
y chicas inocentes con las medias rotas
que deslizan la lengua por sus labios
como trineos por el hielo,
las paredes se iluminan de vez en cuando
y están hechas de ladrillos
con pintadas de graffitis,
en la pista parece que acaba de caer una bomba
y que la gente conmocionada está buscando a sus seres queridos
que siguen vivos,
pero no encuentran a nadie
hay humo
una oscuridad enrojecida
y la musica está demasiado alta para escuchar nada,
sin duda esta gente perdió la guerra
y todos esos espiritus de los que murieron están vagando por aquí
en una confusión mística al ritmo del techno,
los espiritus bailan
sin pensar
en la familia
y en el pasado
y en todas esas cosas de los vivos
que no sirven para nada
y que pesan tanto,
hacen movimientos repetitivos
y mecánicos
el dj se ha quedado con el alma de todos ellos
y los hace saltar
al mismo tiempo
y hace que sus cabezas parezcan garbanzos hirviendo en una olla
y que al segundo parezcan las olas del mar volviendo contra la orilla
o ropa tendida moviéndose con el viento suave
con solo girar un par de botones
cambiar el tono de la luz
y bajar un poco el volumen,
y al segundo todo va otra vez hacia arriba;
con un poco de confusión
la lavadora en centrifugado
4 discos a la vez
una distorison
y de nuevo todo estalla
en la perfección de un solo ritmo limpio
como una escalera imaginaria que sube hacia abajo;
hacia lo mas profundo de uno mismo
mientras la gente grita
y los que saben silbar silban
tratando de no caer hipnotizados
pero dejándose llevar donde sea,
y
ellas
bailan
dejando que el ritmo se las folle
contenidamente,
suenan barcos en la lejanía
de esos que vienen de entre la niebla densa de los bosques,
ritmos primitivos
sin letra y sin una sola palabra
de justo después de ponerse en pie el ser humano por primera vez,
la armonia de todas las moléculas
o lo que sea que forma el universo y su materia,
las ondas que se forman en un lago
cuando cae una hoja sobre el agua desde un árbol,
el viento de las cumbres,
todas las tuercas de las cadenas de montaje de la wolkswagen,
el ruido de fondo de las ciudades,
el vapor agrupándose en nubes,
las vidrieras de colores de las catedrales góticas
cayendo sobre la cabeza de los dioses germánicos,
el latido del corazón de una ballena
en el fondo del mar del norte
oído desde dentro
de sus tripas,
y el sonido de las palmadas en un buen culo
en el momento justo,
al principio no me fiaba del dj,
he escuchado a muchos de estos
que se suponía que eran tan estrellas
que los llevaban de club en club en helicóptero
pero que luego solo eran ruido y parafernalia
y que me han jodido mas de una noche,
pero este tio sabe lo que hace
y bajo la guardia
y me entrego
pero tu me dices que te quieres ir justo ahora,
trato de convencerte haciéndote ver que hemos venido de viaje
que hay que aprovechar
que estamos en el corazón del sturm und drang
que renace
y que acabamos de entrar aquí,
tu dices que llevamos ya 4 horas
que estas cansada y que van a cerrar,
hoy tengo un problema serio con la percepción del tiempo
y eso siempre me hace sonreir
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