Aisa Braco
Poeta asiduo al portal
Un día lloré
cuando entendí que perdí.
Una noche morí
de tanta soledad que sentí.
Mire mis manos
estaban frías, vacías.
Me desgarraba el dolor,
de sentir tu amor.
Me quemó la impotencia,
de saberte perdido.
Me dolió el orgullo y no grite y no volví.
Una noche mori
de tanta soledad que sentí...
Cuando acepte que te amaba,
mi corazón volvió a latir.
Podría ya nunca tenerte,
pero mi amor aún estaba ahí.
Como un fuego encendido,
que le da fuerza a mi vida.
cuando entendí que perdí.
Una noche morí
de tanta soledad que sentí.
Mire mis manos
estaban frías, vacías.
Me desgarraba el dolor,
de sentir tu amor.
Me quemó la impotencia,
de saberte perdido.
Me dolió el orgullo y no grite y no volví.
Una noche mori
de tanta soledad que sentí...
Cuando acepte que te amaba,
mi corazón volvió a latir.
Podría ya nunca tenerte,
pero mi amor aún estaba ahí.
Como un fuego encendido,
que le da fuerza a mi vida.