Chacal
Poeta recién llegado
Una noche triste, sin luna ni sombra.
La sombra perdida, en un mar de penumbra.
Una noche fría, de llanto y sollozos.
Un llanto ahogado, en el mar de tus ojos.
Una noche negra, de espadas sin guerra.
Blandiendo las letras, en silencio de espera.
En espera te anhelan, mis manos inquietas.
Se desquitan mis dedos, con mi alma y mi fuerza...
Una noche en silencio, sin tus ojos tan bellos.
Más canciones libres que no logro entender.
El ritmo de tus letras tendré que aprender.
Como el viento aprende tus hermosos cabellos.
Los colores se esconden en el negro profundo.
Como la marea se esconde de la luna encendida.
Encendidos mis ojos, de razón vagabundos.
Te encuentro distante como un ave perdida.
Navegando los mares, de tus ojos distantes.
Se sumergen los míos en tus labios danzantes.
Mis pulmones heridos por la brisa asfixiante.
Se camuflan mis gritos, en tu voz al instante.
Recordando alegrías y días hermosos.
No hay nada más triste, que recuerdos borrosos.
La esperanza del día, de la luz y la calma.
Me recuerdas la vida, y con tu vida mi alma.
Contemplando el pasado, observando el desastre.
De la guerra perdida, y los cuerpos sangrantes.
La pasión y la ira, son esposas y amantes.
De una guerra imposible y de hombres causantes.
El futuro es volátil, incierto y de viento.
Sopla fuerte en el mar, y en la tierra muy lento.
La tierra solloza, de tormenta que es llanto.
Un llanto que es vida, y que te extraña tanto...
Saludando al sol, que anuncia el final.
El final de la luna, en un mar de sal.
Un mar de tristeza y penumbra glacial.
Que se ve iluminada de esperanza triunfal.
La sombra perdida, en un mar de penumbra.
Una noche fría, de llanto y sollozos.
Un llanto ahogado, en el mar de tus ojos.
Una noche negra, de espadas sin guerra.
Blandiendo las letras, en silencio de espera.
En espera te anhelan, mis manos inquietas.
Se desquitan mis dedos, con mi alma y mi fuerza...
Una noche en silencio, sin tus ojos tan bellos.
Más canciones libres que no logro entender.
El ritmo de tus letras tendré que aprender.
Como el viento aprende tus hermosos cabellos.
Los colores se esconden en el negro profundo.
Como la marea se esconde de la luna encendida.
Encendidos mis ojos, de razón vagabundos.
Te encuentro distante como un ave perdida.
Navegando los mares, de tus ojos distantes.
Se sumergen los míos en tus labios danzantes.
Mis pulmones heridos por la brisa asfixiante.
Se camuflan mis gritos, en tu voz al instante.
Recordando alegrías y días hermosos.
No hay nada más triste, que recuerdos borrosos.
La esperanza del día, de la luz y la calma.
Me recuerdas la vida, y con tu vida mi alma.
Contemplando el pasado, observando el desastre.
De la guerra perdida, y los cuerpos sangrantes.
La pasión y la ira, son esposas y amantes.
De una guerra imposible y de hombres causantes.
El futuro es volátil, incierto y de viento.
Sopla fuerte en el mar, y en la tierra muy lento.
La tierra solloza, de tormenta que es llanto.
Un llanto que es vida, y que te extraña tanto...
Saludando al sol, que anuncia el final.
El final de la luna, en un mar de sal.
Un mar de tristeza y penumbra glacial.
Que se ve iluminada de esperanza triunfal.