DRYELL
Poeta fiel al portal
I
Percibo el trémulo vibrar que se oculta en el silencio,
-Es el arpegio callado emancipando el tormento,
-el tañido de la noche que roba mi aliento,
-un austero devenir,
.........................taciturno e incierto.
Desatada mi elegía, se confunde con la niebla,
todo pierde su valía y se transforma en miseria.
¡Que se vaya! ¡que se pierda!
que se borde sobre el manto de la noche siniestra.
Gélido clamor :
como exordio del invierno
seco alarido interior que se marcha con el viento.
Toda razón fue pérdida entre la bruma y la mesticia,
en el profuso estertor
de mi proterva elegía
III (Lagrimas de lluvia. océanos de llanto)
Atrás quedaron el estío y el vernal de las mañanas,
sollozando se presentan las merinas de la cúpula soñada,
su oscuridad es mi ser,
su fenecer es mi llanto,
muerto entre la lluvia y su caer
me descubro entre las charcas del quebranto.
Las salobres aguas devoraron a los sueños;
de mis esferas brotaron ,
entre mis labios murieron.
Son océanos bravíos y mis anhelos naufragio.
soy el hundido navío
bajo las olas del llanto.
(Observo, sueño. Despierto, caigo)
Érase una vez ¡muchas más!
y los quehaceres de mis ojos encontraron su sentido en el empíreo:
En sus candiles de plata.
-aquellos que colgados permanecen en el índigo perpetuo
desde que cronos nació.
!Allí! donde Selene es proclamada soberana,
la dirigente encantada,
luminaria emancipada de inigualable fulgor.
Érase una vez como tantas,
permitiendo a la conciencia divagar en las planicies invertidas
de aquel añil degrade,
cosechando los astros fulgentes que interpretan el concierto de la noche en albor.
¡Otra vez! Bajo el crepúsculo insipiente,
tras la línea del poniente,
en el céfiro envolvente...que desnuda su emoción.
¡Oh! Pero despierto
¡Oh! De nuevo caigo,
disertando con los ojos cerrados
abatido y doblegado
pero al fin desengañado
de mi falacia interior.
Érase una vez ¡muchas más!
y los quehaceres de mis ojos encontraron su sentido en el empíreo:
En sus candiles de plata.
-aquellos que colgados permanecen en el índigo perpetuo
desde que cronos nació.
!Allí! donde Selene es proclamada soberana,
la dirigente encantada,
luminaria emancipada de inigualable fulgor.
Érase una vez como tantas,
permitiendo a la conciencia divagar en las planicies invertidas
de aquel añil degrade,
cosechando los astros fulgentes que interpretan el concierto de la noche en albor.
¡Otra vez! Bajo el crepúsculo insipiente,
tras la línea del poniente,
en el céfiro envolvente...que desnuda su emoción.
¡Oh! Pero despierto
¡Oh! De nuevo caigo,
disertando con los ojos cerrados
abatido y doblegado
pero al fin desengañado
de mi falacia interior.
II (Escapa el aliento)
Percibo el trémulo vibrar que se oculta en el silencio,
-Es el arpegio callado emancipando el tormento,
-el tañido de la noche que roba mi aliento,
-un austero devenir,
.........................taciturno e incierto.
Desatada mi elegía, se confunde con la niebla,
todo pierde su valía y se transforma en miseria.
¡Que se vaya! ¡que se pierda!
que se borde sobre el manto de la noche siniestra.
Gélido clamor :
como exordio del invierno
seco alarido interior que se marcha con el viento.
Toda razón fue pérdida entre la bruma y la mesticia,
en el profuso estertor
de mi proterva elegía
III (Lagrimas de lluvia. océanos de llanto)
Atrás quedaron el estío y el vernal de las mañanas,
sollozando se presentan las merinas de la cúpula soñada,
su oscuridad es mi ser,
su fenecer es mi llanto,
muerto entre la lluvia y su caer
me descubro entre las charcas del quebranto.
Las salobres aguas devoraron a los sueños;
de mis esferas brotaron ,
entre mis labios murieron.
Son océanos bravíos y mis anhelos naufragio.
soy el hundido navío
bajo las olas del llanto.
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