daiana
Poeta recién llegado
Una noche
Calla la ternura en el aliento de la noche
la voraz locura de la pasión
deja huella en las nubes
de mi cielo cargado de esperanza,
cavilara la razón cuando tus manos me rocen
seré yo, cómplice del engaño
que dejara tu cuerpo en mi alma.
Perdida en los escombros de esa noche
tratare de no quererte más,
de no dejar que tu aliento me haga cómplice
de mi falta de sagacidad,
la remembranza de mis sentimientos
me deja en la melancolía.
Con denuedo lucho para alejarme
del tiempo compartido en tu regazo
de las carisias cómplices del castigo
con la pérdida como conclusión sin remedio.
Canción inmortal de la callada nostalgia
con que adultero mi intangible realidad,
cortare las alas de mi imaginación
para volverme terrenal, dejando a la utopía de lado
que corrompe mis emoción como un aliado obcecado.
Calla la ternura en el aliento de la noche
la voraz locura de la pasión
deja huella en las nubes
de mi cielo cargado de esperanza,
cavilara la razón cuando tus manos me rocen
seré yo, cómplice del engaño
que dejara tu cuerpo en mi alma.
Perdida en los escombros de esa noche
tratare de no quererte más,
de no dejar que tu aliento me haga cómplice
de mi falta de sagacidad,
la remembranza de mis sentimientos
me deja en la melancolía.
Con denuedo lucho para alejarme
del tiempo compartido en tu regazo
de las carisias cómplices del castigo
con la pérdida como conclusión sin remedio.
Canción inmortal de la callada nostalgia
con que adultero mi intangible realidad,
cortare las alas de mi imaginación
para volverme terrenal, dejando a la utopía de lado
que corrompe mis emoción como un aliado obcecado.