Se ven bailar las olas,
encabritado, sol de mi infancia
hay mosquitos en las farolas
y ese dulce olor a jazmín,
dulce jazmín,
de mi nostalgia.
Duermes, aroma cálido
sobre el manto de mi vejez,
y agosto, tan pálido,
y mis años, multiplicados por diez.
¡Cómo crecían los limoneros!
que asomaban a mi balcón,
apenas los vi los eneros
¡Y aun así, en verano quitaban calor!
Era vieja, cuando era
y ahora es vieja de verdad,
aquella que fué mi casa,
mi castillo, y mi ciudad.
Dibujaban los recodos
en mis tiempos de niñez,
las paredes, de recuerdos,
que se funden a la vez.
Colorido cada día,
en los tiempos de mi infancia
los recuerdo coloridos,
con temor, y con nostalgia.
Sus olores, sus sonidos
sus rincones escondidos,
en mi casa de la playa, siendo niño,
recuerdo que había magia.
- Para los que hemos amado un verano en nuestra vidas -
encabritado, sol de mi infancia
hay mosquitos en las farolas
y ese dulce olor a jazmín,
dulce jazmín,
de mi nostalgia.
Duermes, aroma cálido
sobre el manto de mi vejez,
y agosto, tan pálido,
y mis años, multiplicados por diez.
¡Cómo crecían los limoneros!
que asomaban a mi balcón,
apenas los vi los eneros
¡Y aun así, en verano quitaban calor!
Era vieja, cuando era
y ahora es vieja de verdad,
aquella que fué mi casa,
mi castillo, y mi ciudad.
Dibujaban los recodos
en mis tiempos de niñez,
las paredes, de recuerdos,
que se funden a la vez.
Colorido cada día,
en los tiempos de mi infancia
los recuerdo coloridos,
con temor, y con nostalgia.
Sus olores, sus sonidos
sus rincones escondidos,
en mi casa de la playa, siendo niño,
recuerdo que había magia.
- Para los que hemos amado un verano en nuestra vidas -
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