Jesus Reina
Poeta asiduo al portal
Cuenta la leyenda
que vivía en un rosal,
entre estrellas y corales,
una novia vestida de nubes
y perfumada luz;
que ya posaba en un coral
como un milagro de orquídeas.
Y era luna entre sirenas
que adoraban sus cabellos
con insensarios de almendras,
cuando las perlas
que brillaban en su boca,
florecieron de girasoles el mar.
Pero ya no era novia,
ya no era diamante,
era fe dentro de los quilates
de sus ojos.
Era bendición entre sus alas
que bañaban su piel de loto.
Era mar,
que en sus brazos soñaba.
Era galaxia
que en su belleza me perdía.
Y es la novia del firmamento
que a mi alma trae color.
que vivía en un rosal,
entre estrellas y corales,
una novia vestida de nubes
y perfumada luz;
que ya posaba en un coral
como un milagro de orquídeas.
Y era luna entre sirenas
que adoraban sus cabellos
con insensarios de almendras,
cuando las perlas
que brillaban en su boca,
florecieron de girasoles el mar.
Pero ya no era novia,
ya no era diamante,
era fe dentro de los quilates
de sus ojos.
Era bendición entre sus alas
que bañaban su piel de loto.
Era mar,
que en sus brazos soñaba.
Era galaxia
que en su belleza me perdía.
Y es la novia del firmamento
que a mi alma trae color.
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