Kevin Peralta
Poeta recién llegado
Está en mis sueños y en mis noches claras,
en mis fugaces y alegres instantes.
Ella me enciende un fuego de amor para
sacrificar lo exquisito en las aras
de mi feliz existencia anhelante.
Con una dulce melodía amanece
ella despierta en la mañana así.
Y el pensamiento que arrebata crece
y crece, y su corazón estremece
pues no se enrumba en nadie más que en mí.
Ella es soberbia y a la vez tan pura,
como una hija de los lirios blancos
allá en los campos de fresca verdura
inmaculada con fieles bravuras,
como un Monet con sus pinceles francos.
Sana la herida de un amor que estaba
en la penuria de un perenne trance.
Es su mirada el aguijón que me clava
su perfección y su amor que no acaba
Todo esto engloba en un azul romance.
Está en el cielo, está en la tierra, está
en todo aquello que mi paz invoca.
Son sus abrazos la chispa que va
a encender deseos que extinguirá
sólo con la frescura de su boca.
Es la ilusión de un perfecto amor nuevo;
para mis noches, santa claridad.
Es la razón por la que un verso elevo,
es la mujer que hoy en mi alma llevo.
Es la que quiero en una eternidad.
en mis fugaces y alegres instantes.
Ella me enciende un fuego de amor para
sacrificar lo exquisito en las aras
de mi feliz existencia anhelante.
Con una dulce melodía amanece
ella despierta en la mañana así.
Y el pensamiento que arrebata crece
y crece, y su corazón estremece
pues no se enrumba en nadie más que en mí.
Ella es soberbia y a la vez tan pura,
como una hija de los lirios blancos
allá en los campos de fresca verdura
inmaculada con fieles bravuras,
como un Monet con sus pinceles francos.
Sana la herida de un amor que estaba
en la penuria de un perenne trance.
Es su mirada el aguijón que me clava
su perfección y su amor que no acaba
Todo esto engloba en un azul romance.
Está en el cielo, está en la tierra, está
en todo aquello que mi paz invoca.
Son sus abrazos la chispa que va
a encender deseos que extinguirá
sólo con la frescura de su boca.
Es la ilusión de un perfecto amor nuevo;
para mis noches, santa claridad.
Es la razón por la que un verso elevo,
es la mujer que hoy en mi alma llevo.
Es la que quiero en una eternidad.