Abraham Ferreira Khalil
Poeta recién llegado
Como el siglo al instante he retenido
las hojas que en tu frente estremeciera
mi constancia enroscada en primavera
y atrapada en los huesos del olvido.
Como el río al afluente, en un descuido,
avivo la columna de una hoguera
sobre el templo que el humo enalteciera
con sombras y pisadas decidido.
Adivinó la lluvia de los días
una raíz bajo los pies ausentes
de cada primavera en la que habito.
Y entre mis manos duermes y extravías
los siglos que suplican penitentes
otra ocasión para el encuentro escrito.
© Abraham Ferreira Khalil
las hojas que en tu frente estremeciera
mi constancia enroscada en primavera
y atrapada en los huesos del olvido.
Como el río al afluente, en un descuido,
avivo la columna de una hoguera
sobre el templo que el humo enalteciera
con sombras y pisadas decidido.
Adivinó la lluvia de los días
una raíz bajo los pies ausentes
de cada primavera en la que habito.
Y entre mis manos duermes y extravías
los siglos que suplican penitentes
otra ocasión para el encuentro escrito.
© Abraham Ferreira Khalil
Última edición: