PabloTauta
Poeta asiduo al portal
Una rara cualidad me dio la vida
me hace sentir dueño de montañas
de arboles, flores, campos y cabañas
valles, lagos y desiertos
del ruidoso ulular del viento
de la sal del mar, del firmamento
del silencio y también, de tus sueños.
Esa rara cualidad me da el acceso
al amor sin igual que no profeso
al calor de tus manos y tus besos
a la caricia sin igual que da el amor
al nocturno centellar de tus senos
a la inmensa extensión de tu cuerpo
a profundos abismos y valles inmensos
enormes desiertos que agotan mi aliento
en el profundo despertar de tu deseo.
Esa rara cualidad me hizo aventurero
conquisté universos, exploré mis sueños
encontré realidades y caminos viejos
y nuevos senderos aún no descubiertos
palabras que nunca se dijeron
cosas sin nacer, las que nunca fueron
pero no se mueren porque no nacieron
el eco del silencio, la oscura soledad
de una noche de invierno
y la ausencia plena, de quienes no vinieron.
Una rara cualidad me dio la vida
más no fue por cierto la de amor sincero
más bien la del amor pleno,
pleno de inquietudes
pleno de deseos
que me ha dado todo, todo lo que quiero
pero igual que ahóra y antes te dije
se ha llevado todo, todo lo que quise.
me hace sentir dueño de montañas
de arboles, flores, campos y cabañas
valles, lagos y desiertos
del ruidoso ulular del viento
de la sal del mar, del firmamento
del silencio y también, de tus sueños.
Esa rara cualidad me da el acceso
al amor sin igual que no profeso
al calor de tus manos y tus besos
a la caricia sin igual que da el amor
al nocturno centellar de tus senos
a la inmensa extensión de tu cuerpo
a profundos abismos y valles inmensos
enormes desiertos que agotan mi aliento
en el profundo despertar de tu deseo.
Esa rara cualidad me hizo aventurero
conquisté universos, exploré mis sueños
encontré realidades y caminos viejos
y nuevos senderos aún no descubiertos
palabras que nunca se dijeron
cosas sin nacer, las que nunca fueron
pero no se mueren porque no nacieron
el eco del silencio, la oscura soledad
de una noche de invierno
y la ausencia plena, de quienes no vinieron.
Una rara cualidad me dio la vida
más no fue por cierto la de amor sincero
más bien la del amor pleno,
pleno de inquietudes
pleno de deseos
que me ha dado todo, todo lo que quiero
pero igual que ahóra y antes te dije
se ha llevado todo, todo lo que quise.