Drümz
Poeta No Poeta Drümz
Una Realidad
Un Hombre
Esculpía tan lejano tus escombros,
siempre atento a las curvas de tu juego,
de tan cerca tu saliva en mí se queda
como el licor en un infinito borracho:
me decías acentos y exclamativos,
y un tono solemne para saciar a pasos
este letargo que nos hace amantes.
Una mujer
Como orfebre celoso de sus diamantes
tus dedos sigilosos recorrieron mi cuerpo,
y tus labios bebieron el zumo de mis adentros
que a tus placeres emergentes embriagaron:
cubriéndome con el manto del desvelo,
no dejaste ni que la oscuridad observara,
tus ojos de amante toda mi sed culminaban.
Un hombre
Embelesaba cada extensión de tu seda,
sanaba de íntimas sonrisas el marco de tu rostro,
todo lo que comprende tu puerta salvaje
se domesticaba bajo la aldaba de mi simiente,
soy el sendero que va por otro sendero,
curiosa forma del todo o nada:
el secreto de los verdaderos enamorados.
Una Mujer
-El Amante resguardaba entre sus manos
el secreto con el que robaba mi sosiego,
sin parar, la aldaba a mi corazón ingresaba
y con su mirada apacible hipnotizaba mi alma.
Cada día cincelaba mi piel sobre la suya
invitándonos a lo avieso
resurgiendo bajo las llaves de su tibio pulso-.
Otra Mujer
“Como quisiera que me re-amaras
pero el percance me empobrece,
rutina inquietante de noche y día.
Perdí todo tu presente desesperante
virando por las ramas de mi llanto constante.
Perdí la jugada, pero no el juego:
aquí te esperaré victoriosa bajo mis sabanas”.
Drümz.
De mi libro ENAMORADO, DESENCANTA Y OLVIDADO.
(TODO INSCRITO EN EL REGISTRO DE PROPIEDAD INTELECTUAL DE CHILE).
Un Hombre
Esculpía tan lejano tus escombros,
siempre atento a las curvas de tu juego,
de tan cerca tu saliva en mí se queda
como el licor en un infinito borracho:
me decías acentos y exclamativos,
y un tono solemne para saciar a pasos
este letargo que nos hace amantes.
Una mujer
Como orfebre celoso de sus diamantes
tus dedos sigilosos recorrieron mi cuerpo,
y tus labios bebieron el zumo de mis adentros
que a tus placeres emergentes embriagaron:
cubriéndome con el manto del desvelo,
no dejaste ni que la oscuridad observara,
tus ojos de amante toda mi sed culminaban.
Un hombre
Embelesaba cada extensión de tu seda,
sanaba de íntimas sonrisas el marco de tu rostro,
todo lo que comprende tu puerta salvaje
se domesticaba bajo la aldaba de mi simiente,
soy el sendero que va por otro sendero,
curiosa forma del todo o nada:
el secreto de los verdaderos enamorados.
Una Mujer
-El Amante resguardaba entre sus manos
el secreto con el que robaba mi sosiego,
sin parar, la aldaba a mi corazón ingresaba
y con su mirada apacible hipnotizaba mi alma.
Cada día cincelaba mi piel sobre la suya
invitándonos a lo avieso
resurgiendo bajo las llaves de su tibio pulso-.
Otra Mujer
“Como quisiera que me re-amaras
pero el percance me empobrece,
rutina inquietante de noche y día.
Perdí todo tu presente desesperante
virando por las ramas de mi llanto constante.
Perdí la jugada, pero no el juego:
aquí te esperaré victoriosa bajo mis sabanas”.
Drümz.
De mi libro ENAMORADO, DESENCANTA Y OLVIDADO.
(TODO INSCRITO EN EL REGISTRO DE PROPIEDAD INTELECTUAL DE CHILE).
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