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Una roca en el mar
Descubrí una roca en el mar,
allá lejos... muy lejos,
donde el embate de las olas
te hace sentir pequeño.
Allí mi mirada se pierde
es esa raya lejana,
donde es imposible distinguir,
entre el cielo... o el agua.
Dejo mi pelo al aire,
que como amante acaricia
y gozo de sus susurros,
que me llegan en suave brisa.
Después libero mis lagrimas
y entrego mis suspiros al viento,
luego bajito... muy, muy bajito,
le confieso mis secretos.
¡Cuánto sabe de mi corazón roto!
¡cuánto sabe de mi amargura!
de soledades y tristezas
y como una buena amiga,
sólo calla... y escucha.
...
-Todos los derechos reservados por D. Sans-
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Una roca en el mar
Descubrí una roca en el mar,
allá lejos... muy lejos,
donde el embate de las olas
te hace sentir pequeño.
Allí mi mirada se pierde
es esa raya lejana,
donde es imposible distinguir,
entre el cielo... o el agua.
Dejo mi pelo al aire,
que como amante acaricia
y gozo de sus susurros,
que me llegan en suave brisa.
Después libero mis lagrimas
y entrego mis suspiros al viento,
luego bajito... muy, muy bajito,
le confieso mis secretos.
¡Cuánto sabe de mi corazón roto!
¡cuánto sabe de mi amargura!
de soledades y tristezas
y como una buena amiga,
sólo calla... y escucha.
...
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Una roca en el mar
Descubrí una roca en el mar,
allá lejos... muy lejos,
donde el embate de las olas
te hace sentir pequeño.
Allí mi mirada se pierde
es esa raya lejana,
donde es imposible distinguir,
entre el cielo... o el agua.
Dejo mi pelo al aire,
que como amante acaricia
y gozo de sus susurros,
que me llegan en suave brisa.
Después libero mis lagrimas
y entrego mis suspiros al viento,
luego bajito... muy, muy bajito,
le confieso mis secretos.
¡Cuánto sabe de mi corazón roto![/.I]
¡cuánto sabe de mi amargura!
de soledades y tristezas
y como una buena amiga,
sólo calla... y escucha.
...
-Todos los derechos reservados por D. Sans-
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Descubrí una roca en el mar,
allá lejos... muy lejos,
donde el embate de las olas
te hace sentir pequeño.
Allí mi mirada se pierde
es esa raya lejana,
donde es imposible distinguir,
entre el cielo... o el agua.
Dejo mi pelo al aire,
que como amante acaricia
y gozo de sus susurros,
que me llegan en suave brisa.
Después libero mis lagrimas
y entrego mis suspiros al viento,
luego bajito... muy, muy bajito,
le confieso mis secretos.
¡Cuánto sabe de mi corazón roto!
¡cuánto sabe de mi amargura!
de soledades y tristezas
y como una buena amiga,
sólo calla... y escucha.
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allá lejos... muy lejos,
donde el embate de las olas
te hace sentir pequeño.
Allí mi mirada se pierde
es esa raya lejana,
donde es imposible distinguir,
entre el cielo... o el agua.
Dejo mi pelo al aire,
que como amante acaricia
y gozo de sus susurros,
que me llegan en suave brisa.
Después libero mis lagrimas
y entrego mis suspiros al viento,
luego bajito... muy, muy bajito,
le confieso mis secretos.
¡Cuánto sabe de mi corazón roto!
¡cuánto sabe de mi amargura!
y como una buena amiga,
sólo calla... y escucha.
...
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Una roca en el mar
Descubrí una roca en el mar,
allá lejos... muy lejos,
donde el embate de las olas
te hace sentir pequeño.
Allí mi mirada se pierde
es esa raya lejana,
donde es imposible distinguir,
entre el cielo... o el agua.
Dejo mi pelo al aire,
que como amante acaricia
y gozo de sus susurros,
que me llegan en suave brisa.
Después libero mis lagrimas
y entrego mis suspiros al viento,
luego bajito... muy, muy bajito,
le confieso mis secretos.
¡Cuánto sabe de mi corazón roto!
¡cuánto sabe de mi amargura!
y como una buena amiga,
sólo calla... y escucha.
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Una roca en el mar
Descubrí una roca en el mar,
allá lejos... muy lejos,
donde el embate de las olas
te hace sentir pequeño.
Allí mi mirada se pierde
es esa raya lejana,
donde es imposible distinguir,
entre el cielo... o el agua.
Dejo mi pelo al aire,
que como amante acaricia
y gozo de sus susurros,
que me llegan en suave brisa.
Después libero mis lagrimas
y entrego mis suspiros al viento,
luego bajito... muy, muy bajito,
le confieso mis secretos.
¡Cuánto sabe de mi corazón roto!
¡cuánto sabe de mi amargura!
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