AUGUSTO SILVA ACEVEDO
Poeta veterano en MP
UNA ROSA EN LA MANO…
“Soñar pues, es una forma de aprehender
la vida misma, sin tener deseos de morir.”
Me lo dijo con un énfasis de violines sueltos.
Aquél Rapsoda solvente en su lenguaje y en
su dicción, miraba a la luna y escuchaba el
rasgueo de una guitarra gitana y a la Mari de
Chambao, admiraba, por su voz de violoncelo
en celo, como una luna plateada de siempre.
Se puso de pie, y sorbió su vino añejado como
los relojes de oriente, y empezó a danzar tal
odalisca de un país extraño. Mi vida entera
dio vuelco ante los ojos de una moruna dama
de cintura loca, como los violines de arabia.
Entonces empecé a delirar y a repetir: “soñar,
es una forma de asir la vida misma, sin tener
deseos de morir.” El día siguiente desperté
con una rosa en la mano izquierda y con el
gran deseo de volverme a emborrachar de amor…
augus
“Soñar pues, es una forma de aprehender
la vida misma, sin tener deseos de morir.”
Me lo dijo con un énfasis de violines sueltos.
Aquél Rapsoda solvente en su lenguaje y en
su dicción, miraba a la luna y escuchaba el
rasgueo de una guitarra gitana y a la Mari de
Chambao, admiraba, por su voz de violoncelo
en celo, como una luna plateada de siempre.
Se puso de pie, y sorbió su vino añejado como
los relojes de oriente, y empezó a danzar tal
odalisca de un país extraño. Mi vida entera
dio vuelco ante los ojos de una moruna dama
de cintura loca, como los violines de arabia.
Entonces empecé a delirar y a repetir: “soñar,
es una forma de asir la vida misma, sin tener
deseos de morir.” El día siguiente desperté
con una rosa en la mano izquierda y con el
gran deseo de volverme a emborrachar de amor…
augus