constantine
Poeta recién llegado
Una rosa de fino pefume
vivo y ardiente color,
perdida, solitaria, en la mistica noche,
bajo unas cuantas estrellas
se embriaga con el divino fulgor.
La tomo con mi indecisa y trémula mano
y con ella una ilusión,
de dejartela en tu casa y así
por un efimero momento
robar tu atención.
Y esperar a que su aroma
te embriague a ti y a tu habitación
y que mi nombre roce por tu pensamiento
ya sea por tu voluntad o por una
oportuna equivocación.
Que su rojo y ardiente color
estimule tu escondida pasión,
y que de tus labios se escape
mi nombre
tan siquiera una ocasión.
vivo y ardiente color,
perdida, solitaria, en la mistica noche,
bajo unas cuantas estrellas
se embriaga con el divino fulgor.
La tomo con mi indecisa y trémula mano
y con ella una ilusión,
de dejartela en tu casa y así
por un efimero momento
robar tu atención.
Y esperar a que su aroma
te embriague a ti y a tu habitación
y que mi nombre roce por tu pensamiento
ya sea por tu voluntad o por una
oportuna equivocación.
Que su rojo y ardiente color
estimule tu escondida pasión,
y que de tus labios se escape
mi nombre
tan siquiera una ocasión.