Confabulator nocturni
Poeta asiduo al portal
A la espera de una señal
un suspiro, un chasquido,
un roce...
Acechando al silencio.
Afilados los sentidos
de carnívoro nocturno.
Exigiendo, enhiesto,
que el aire traiga
la húmeda magia
de una ocre
fantasía postergada.
Por un momento creo oír,
por un momento creo oler,
por un momento creo.
Pero la Rosa Negra,
eterna dueña
de mis accesos dionisíacos,
yace inmóvil, marchita y seca.
No conserva ni su espíritu
que otrora avasallara
con encantos de mítica sirena.
Mi agnosticismo a las risas,
la deidad no resucita.
un suspiro, un chasquido,
un roce...
Acechando al silencio.
Afilados los sentidos
de carnívoro nocturno.
Exigiendo, enhiesto,
que el aire traiga
la húmeda magia
de una ocre
fantasía postergada.
Por un momento creo oír,
por un momento creo oler,
por un momento creo.
Pero la Rosa Negra,
eterna dueña
de mis accesos dionisíacos,
yace inmóvil, marchita y seca.
No conserva ni su espíritu
que otrora avasallara
con encantos de mítica sirena.
Mi agnosticismo a las risas,
la deidad no resucita.
Última edición: