Una Sombra

maria ortiz

Poeta recién llegado
Me arrastré hasta el sillón que se
encontraba en mi balcón, mi hoja en
blanco, mi fiel compañera, impaciente
se encontraba, sabía que carecía de
tiempo, cerré mis ojos y mis dedos
moribundos comenzaron a plasmar
mis últimas letras, asomándose de
pronto un corazón extraviado buscando
a una tonta desahuciada.

A partir de allí, mi alma salió del trance
en que se hallaba, mi voz comenzó a
temblar,maravillada he quedado, quien
era aquel ser que se atrevió a
intranquilizarme.

Todos los días me deleitaba con sus
poesías, la alegría me había tocado,
mi corazón comenzó a latir, sentí que
ya había sanado, una invitación llega
a mis manos“No faltes mi amor, no sé
que me has hecho que te amo tanto”,
quedé consternada ¡Oh, amor son tus
poesías que me han embrujado!.

Hurté los brazos de una mariposa
para bailar el gran vals con mi amado
que me tenía preparado, percibí quebrar
mis alas y caí… Mi orador no llegó.

Un sigilo me envolvió con la noche
apagada, elevé mis cristales y vi un
cielo barrido de pesares y de un celeste
silencio sin puntos dorados. Me miré y
no me palpaba, grité aterrorizada, soy
un cuerpo sin sombra desprotegida he
quedado…
 
Última edición:
Me arrastré hasta el sillón que se encontraba
en mi balcón, mi hoja en blanco, mi fiel
compañera, impaciente se encontraba, sabía
que carecía de tiempo, cerré mis ojos y mis
dedos moribundos comenzaron a plasmar
mis últimas letras, asomándose de pronto
un corazón extraviado buscando a una tonta
desahuciada.


A partir de allí, mi alma salió del trance en
en que se hallaba, mi voz comenzó a temblar,
maravillada he quedado, quien era aquel ser
que se atrevió a intranquilizarme.

Todos los días me deleitaba con sus poesías,
la alegría me había tocado, mi corazón
comenzó a latir,sentí que ya había sanado,
una invitación llega a mis manos
“No faltes mi amor, no sé que me has
hecho que te amo tanto”, quedé
consternada ¡Oh, amor son tus poesías
que me han embrujado!.


Hurté los brazos de una mariposa para
bailar el gran vals con mi amado que me
tenía preparado, percibí quebrar mis alas
y caí… Mi orador no llegó.

Un sigilo me envolvió con la noche
apagada, elevé mis cristales y vi un cielo
barrido de pesares y de un celeste
silencio sin puntos dorados.


Me miré y no me palpaba, grité aterrorizada,
soy un cuerpo sin sombra desprotegida
he quedado…
 
Última edición:
Me arrastré hasta el sillón que se encontraba en mi balcón, mi hoja en blanco, mi fiel compañera
impaciente se encontraba, sabía
que carecía de tiempo, cerré mis ojos y mis dedos moribundos comenzaron a plasmar mis últimas letras, asomándose de pronto un corazón extraviado buscando a una tonta desahuciada.



A partir de allí, mi alma salió del trance en en que se hallaba, mi voz comenzó a temblar,
maravillada he quedado, quien era aquel ser que se atrevió a intranquilizarme.

Todos los días me deleitaba con sus poesías,
la alegría me había tocado, mi corazón
comenzó a latir,sentí que ya había sanado,una invitación llega a mis manos “No faltes mi amor, no sé que me has hecho que te amo tanto”, quedé consternada ¡Oh, amor son tus poesías que me han embrujado!.


Hurté los brazos de una mariposa para bailar el gran vals con mi amado que me tenía preparado, percibí quebrar mis alas y caí… Mi orador no llegó.

Un sigilo me envolvió con la noche apagada, elevé mis cristales y vi un cielo barrido de pesares y de un celeste silencio sin puntos dorados.

Me miré y no me palpaba, grité aterrorizada, soy un cuerpo sin sombra desprotegida he
quedado…
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba