Alfredo Grajales Sosa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Nos vimos sin tener itinerario
la suerte se cruzó en nuestro camino,
hermosa coincidencia del destino
¡un regalo de amor del calendario!
Después de recordarte casi a diario
en mi vida cual fantasma apareces,
-a mis tristes latidos enloqueces-
¡cambiando por completo mi escenario!
Volvemos a encontrarnos nuevamente
en el parque que a diario nos reuniera.
Yo, temblando como un adolescente.
Incrédulo de que ello sucediera,
el pasado volvió a nuestro presente
los instantes que duró esa quimera.
la suerte se cruzó en nuestro camino,
hermosa coincidencia del destino
¡un regalo de amor del calendario!
Después de recordarte casi a diario
en mi vida cual fantasma apareces,
-a mis tristes latidos enloqueces-
¡cambiando por completo mi escenario!
Volvemos a encontrarnos nuevamente
en el parque que a diario nos reuniera.
Yo, temblando como un adolescente.
Incrédulo de que ello sucediera,
el pasado volvió a nuestro presente
los instantes que duró esa quimera.