Hoy el agua está fresca,
nace del centro del corazón...
de muchos
de todos aquellos que me la dieron,
que la sembraron en terrazas fértiles,
labradas en el borde de mi piel,
para que crezcan las cerezas
más dulces de la tierra.
Hoy el agua está fresca,
esta pura y cristalina
brillando a través de mis
ojos
lavados de sal,
porque también dolió el amor,
pero fue necesario,
fue perfecto para renacer
en las alas de las gaviotas
que caen en picada al mar.
Y yo obtuve todos los frutos
de estas aguas,
los obtuve con creces...
una vez más.
nace del centro del corazón...
de muchos
de todos aquellos que me la dieron,
que la sembraron en terrazas fértiles,
labradas en el borde de mi piel,
para que crezcan las cerezas
más dulces de la tierra.
Hoy el agua está fresca,
esta pura y cristalina
brillando a través de mis
ojos
lavados de sal,
porque también dolió el amor,
pero fue necesario,
fue perfecto para renacer
en las alas de las gaviotas
que caen en picada al mar.
Y yo obtuve todos los frutos
de estas aguas,
los obtuve con creces...
una vez más.