gisell_v
Poeta recién llegado
Mi lecho amaneció frío, resistiendo el temor de extender mi brazo.
El espacio se hizo grande y donde se aceptan dos podían unirse miles; allí donde entrarían miles, nos complacimos siendo uno. Pensar en todo o no querer pensar en nada me lleva a tu recuerdo.
El espejismo de cuerpos fundidos, manos que recorren el talle y labios que humedecen la piel, provocan la frescura que soslaya el letargo de un final. Entrego lo excelso de mi pasión, con la sutileza del amor que me colma; ese amor que impulsa a desear alma más que cuerpo sin pensar en la necesidad eterna de un abrazo.
Una vez más, rota la magia del momento vivido, divergen nuestros caminos; tu hacia el horizonte, yo hacia un rumbo distinto. No se qué quieres y acaso mucho espero; mas no adormila mi cuerpo y me regocijo en la quimera de tu sentimiento.
El espacio se hizo grande y donde se aceptan dos podían unirse miles; allí donde entrarían miles, nos complacimos siendo uno. Pensar en todo o no querer pensar en nada me lleva a tu recuerdo.
El espejismo de cuerpos fundidos, manos que recorren el talle y labios que humedecen la piel, provocan la frescura que soslaya el letargo de un final. Entrego lo excelso de mi pasión, con la sutileza del amor que me colma; ese amor que impulsa a desear alma más que cuerpo sin pensar en la necesidad eterna de un abrazo.
Una vez más, rota la magia del momento vivido, divergen nuestros caminos; tu hacia el horizonte, yo hacia un rumbo distinto. No se qué quieres y acaso mucho espero; mas no adormila mi cuerpo y me regocijo en la quimera de tu sentimiento.
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