Andres Zuñiga
Poeta fiel al portal
Has vuelto a cabalgar una vez más
Por el oscuro sendero de las lágrimas,
En medio del bosque de las almas perdidas
En donde la vida se convierte en ánimas.
Has vuelto a caer en la hediondez de esa jungla
En donde el sol no asoma si no lo llamas
Donde las hojas no son, sino espinas
Donde el río es pantano y la risa calla.
Has vuelto a sobrevolar las catacumbas
Donde enterraste tu dolor sin calma
Donde subyace tu alegría perdida
Y donde vas a enterrar a los que aún te aman.
Has cruzado el espejo de vesania
Donde pueblan tus réprobos fantasmas
Donde la ira sin control es asesina
Del amor, de la paz y de la calma.
Has caído en ese laberinto
Donde sólo tú conoces las tisanas
Y los bálsamos que curan tus heridas
Y los aires que hielan a tu magma.
Has cruzado una vez más esa frontera
De murciélagos y telarañas .
De este lado
hemos quedado nuestro ángel y yo
Y aunque queremos regalarte el sol,
Éste no asomará
si no lo llamas
Por el oscuro sendero de las lágrimas,
En medio del bosque de las almas perdidas
En donde la vida se convierte en ánimas.
Has vuelto a caer en la hediondez de esa jungla
En donde el sol no asoma si no lo llamas
Donde las hojas no son, sino espinas
Donde el río es pantano y la risa calla.
Has vuelto a sobrevolar las catacumbas
Donde enterraste tu dolor sin calma
Donde subyace tu alegría perdida
Y donde vas a enterrar a los que aún te aman.
Has cruzado el espejo de vesania
Donde pueblan tus réprobos fantasmas
Donde la ira sin control es asesina
Del amor, de la paz y de la calma.
Has caído en ese laberinto
Donde sólo tú conoces las tisanas
Y los bálsamos que curan tus heridas
Y los aires que hielan a tu magma.
Has cruzado una vez más esa frontera
De murciélagos y telarañas .
De este lado
hemos quedado nuestro ángel y yo
Y aunque queremos regalarte el sol,
Éste no asomará
si no lo llamas