Malex
Poeta recién llegado
Ahora es fácil comprenderte
mientras te escabulles
por las estradas verdes
de un pensamiento encumbrado
en las vestes de tu fisionomia.
En tus huellas nórdicas
se forman ágatas grises
y su venebolente prosapia
besa esta tierra,
misma que se erije
en las gravedades a tus pies.
Cómo los ángeles laicos
que penden de tus cabellos
me aferro a la colonia que esparces
con tus metacarpos de sangre azul
en todo el follaje dérmico
de tu cuello neokantiano.
Y hoy apenas es verano pero
ya exúdas el invierno
y yo te sigo hasta que el sol
congele los exódos de las aves
y los plasme en tu piel
en forma de lunares.
mientras te escabulles
por las estradas verdes
de un pensamiento encumbrado
en las vestes de tu fisionomia.
En tus huellas nórdicas
se forman ágatas grises
y su venebolente prosapia
besa esta tierra,
misma que se erije
en las gravedades a tus pies.
Cómo los ángeles laicos
que penden de tus cabellos
me aferro a la colonia que esparces
con tus metacarpos de sangre azul
en todo el follaje dérmico
de tu cuello neokantiano.
Y hoy apenas es verano pero
ya exúdas el invierno
y yo te sigo hasta que el sol
congele los exódos de las aves
y los plasme en tu piel
en forma de lunares.