Lekiam
Poeta recién llegado
Guardaba un pájaro en el bolsillo interior del abrigo,
Comía gusanos de tristeza y alegría, su plumaje era como el betún,
Negro como los zapatos que dejan huella al andar.
Andaba entre muros y por dentro la rutina del baile de las sombras le hizo mella
encerrado allí sin reloj, sabía las horas que llevaba dentro solo con mirar sus manos arrugadas, había olvidado como era el sol tras aquellos muros que forzadamente los sentía como su hogar.
El día que se supo libre, de su bolsillo, movió las alas Jay y voló, era una mancha negra en el cielo, era el corazón de viejo que voló,
pero ese día no murió el viejo Brooks, con sus cansados ojos daba de comer a los pájaros
pensando quizás vuelve Jey y me dice hola, pero nunca lo ha hecho, quien es libre no vuelve porque siente todo el mundo como su hogar,
mal dormía y por las mañanas en el trabajo del ordinario supermercado pensaba en atracarlo para que lo enceraran, cansado de sentirse asustado.
Sale el sol por última vez, con la pena del quien se siente ajeno a todo lo que le rodea hizo la maleta y antes de partir rayo con una navajilla que del bolsillo sacó en la madera su poca alegría.
Brooks estubo aquí.
Lo encontraron con un traje negro ahorcado con la maleta hecha, él no quería molestar,
de él en este mundo solo podemos encontrar el vuelo de Jey, su poca alegría y la pena de sus amigos al saberlo muerto.
Comía gusanos de tristeza y alegría, su plumaje era como el betún,
Negro como los zapatos que dejan huella al andar.
Andaba entre muros y por dentro la rutina del baile de las sombras le hizo mella
encerrado allí sin reloj, sabía las horas que llevaba dentro solo con mirar sus manos arrugadas, había olvidado como era el sol tras aquellos muros que forzadamente los sentía como su hogar.
El día que se supo libre, de su bolsillo, movió las alas Jay y voló, era una mancha negra en el cielo, era el corazón de viejo que voló,
pero ese día no murió el viejo Brooks, con sus cansados ojos daba de comer a los pájaros
pensando quizás vuelve Jey y me dice hola, pero nunca lo ha hecho, quien es libre no vuelve porque siente todo el mundo como su hogar,
mal dormía y por las mañanas en el trabajo del ordinario supermercado pensaba en atracarlo para que lo enceraran, cansado de sentirse asustado.
Sale el sol por última vez, con la pena del quien se siente ajeno a todo lo que le rodea hizo la maleta y antes de partir rayo con una navajilla que del bolsillo sacó en la madera su poca alegría.
Brooks estubo aquí.
Lo encontraron con un traje negro ahorcado con la maleta hecha, él no quería molestar,
de él en este mundo solo podemos encontrar el vuelo de Jey, su poca alegría y la pena de sus amigos al saberlo muerto.