Alvar Escribe
Poeta recién llegado
Todos los días saludas a la araña que está en el árbol más grande de tu casa
escuchas algo de música y caminas en círculos sobre tu infancia
subes al último piso y sientes vértigo
imaginas que pasaría si te aventaras después de haber tenido un mal día
pero mejor bajas y vuelves a ver a la araña.
La música ha terminado y tienes que irte
de prisa porque el tiempo da comezón y no te deja hacer nada.
Todas las tardes saludas a muchas personas
tu cerebro no las recuerda pero tus manos si
unas suaves y otras fuertes.
La lluvia es la peor de la temporada, dicen todos
y le llaman día negro.
El tiempo se detiene por las noches y cae algo encima de tu cabeza
crees que es el tic-tac tic-tac una y otra vez
es tan molesto que tus oídos sangran.
La verdad no tenemos tiempo para nada, mas que para estar solos
y darnos cuenta de que nos han abandonado
vivimos en un suelo negro
en un lugar destruido por la desintegración
que el tiempo logró hacer
vemos lo mismo en el mismo lugar a la misma hora
desde una puerta que rechina igual que tus dientes.
Después dejamos de ser niños, dejamos de ser adultos y dejamos de existir
dejamos a nuestros padres porque ellos nos dejaron de la manera más extraña
ahora nadie va a tu habitación y te desea buenas noches
nadie pasea al perro y juega fútbol porque el día este horrendo
¿no recuerdas cuando de niño conseguías lo que querías?
¿y cuando veías películas para no dormir?
ahora necesitas pastillas para dormir
y dinero para golpearte en la pared.
Todo lo que en un instante amaste se ha ido
el contacto físico, el sudor en tu cuerpo
el aroma de una flor, el viento golpeando la ventana de tu cuarto.
La araña ha muerto y el árbol se ha marchitado
tus huesos empiezan a encogerse y tu piel se deforma.
Te conformas con una televisión vieja, hierba de San Juan y comida amarga
te conformas porque siempre que miras por la ventana
ves siluetas y un perro de ojos azules,
cada vez hay más ropa en la maleta negra y sudas tristeza.
El tiempo es un paraíso artificial
que juega contigo
que llora contigo
y muere contigo.
escuchas algo de música y caminas en círculos sobre tu infancia
subes al último piso y sientes vértigo
imaginas que pasaría si te aventaras después de haber tenido un mal día
pero mejor bajas y vuelves a ver a la araña.
La música ha terminado y tienes que irte
de prisa porque el tiempo da comezón y no te deja hacer nada.
Todas las tardes saludas a muchas personas
tu cerebro no las recuerda pero tus manos si
unas suaves y otras fuertes.
La lluvia es la peor de la temporada, dicen todos
y le llaman día negro.
El tiempo se detiene por las noches y cae algo encima de tu cabeza
crees que es el tic-tac tic-tac una y otra vez
es tan molesto que tus oídos sangran.
La verdad no tenemos tiempo para nada, mas que para estar solos
y darnos cuenta de que nos han abandonado
vivimos en un suelo negro
en un lugar destruido por la desintegración
que el tiempo logró hacer
vemos lo mismo en el mismo lugar a la misma hora
desde una puerta que rechina igual que tus dientes.
Después dejamos de ser niños, dejamos de ser adultos y dejamos de existir
dejamos a nuestros padres porque ellos nos dejaron de la manera más extraña
ahora nadie va a tu habitación y te desea buenas noches
nadie pasea al perro y juega fútbol porque el día este horrendo
¿no recuerdas cuando de niño conseguías lo que querías?
¿y cuando veías películas para no dormir?
ahora necesitas pastillas para dormir
y dinero para golpearte en la pared.
Todo lo que en un instante amaste se ha ido
el contacto físico, el sudor en tu cuerpo
el aroma de una flor, el viento golpeando la ventana de tu cuarto.
La araña ha muerto y el árbol se ha marchitado
tus huesos empiezan a encogerse y tu piel se deforma.
Te conformas con una televisión vieja, hierba de San Juan y comida amarga
te conformas porque siempre que miras por la ventana
ves siluetas y un perro de ojos azules,
cada vez hay más ropa en la maleta negra y sudas tristeza.
El tiempo es un paraíso artificial
que juega contigo
que llora contigo
y muere contigo.