Ángel San Isidro
Poeta que considera el portal su segunda casa
Una Vida sin Amor
Cuántos son los seres humanos hombres y mujeres,
que existen dentro de este viejo joven planeta pués
ápenas veo mi silueta;
Los hombres somos muy pocos para con nosotros,
encontrar el amor ideal y reconocer que este viejo
planeta se muere sin remisión para darle la razón,
dónde encontrar ese amor suicida que se quita esa
vida para demostrarle al amor que es muy grande,
su cantar y reconocer que no conocen ni conocerán
que significa llegar hasta el altar de nuestra mente,
ese milagro ancestral del reluciente verdadero amor
que se instala en nuestro corazón y sobrevivir en esta,
frente imperfecta de sus vidas sin renunciar tódas en
nuestra pequeña imaginación y vivir esas vidas que,
son caricias del dolor;
Es muy difícil encontrar ese amor especial y natural,
cuándo lo tenemos en nuestras mascotas que precisan
de nuestros cuidados y buscamos ese milagro tan sutil,
que retuerce nuestras entrañas para inutil solicitar del
amor su entereza y cabeza para entender el dolor de los
hombres que buscan la comprensión y muchísimo gran,
bendito amor.
Autor: Ángel San Isidro
Cuántos son los seres humanos hombres y mujeres,
que existen dentro de este viejo joven planeta pués
ápenas veo mi silueta;
Los hombres somos muy pocos para con nosotros,
encontrar el amor ideal y reconocer que este viejo
planeta se muere sin remisión para darle la razón,
dónde encontrar ese amor suicida que se quita esa
vida para demostrarle al amor que es muy grande,
su cantar y reconocer que no conocen ni conocerán
que significa llegar hasta el altar de nuestra mente,
ese milagro ancestral del reluciente verdadero amor
que se instala en nuestro corazón y sobrevivir en esta,
frente imperfecta de sus vidas sin renunciar tódas en
nuestra pequeña imaginación y vivir esas vidas que,
son caricias del dolor;
Es muy difícil encontrar ese amor especial y natural,
cuándo lo tenemos en nuestras mascotas que precisan
de nuestros cuidados y buscamos ese milagro tan sutil,
que retuerce nuestras entrañas para inutil solicitar del
amor su entereza y cabeza para entender el dolor de los
hombres que buscan la comprensión y muchísimo gran,
bendito amor.
Autor: Ángel San Isidro
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