R_Cordero
Poeta asiduo al portal
Hay amores pequeños.
Amores tan discretos que por no molestar
no se levantan nunca,
ni llenarán la calle de alegría.
No asedian corazones con escarcha,
no encienden piras de rumor ajeno.
No llenarán las calles, pero alumbran
tenuemente sus formas.
Proyectan sombras en sus manos huecas.
Se ha acabado la música en la plaza
y las vistas al valle desorientan.
Yo miro desde ti, desde tus hombros
como un vigía de tus pasos lentos,
escoltando tu risa con la próxima broma.
Tú te deslizas calle abajo y miras
alrededor de ti, disimulando,
igual que disimula
el alba cuando asoma,
como si fuera poco,
como si no importara.
Nunca probé tu boca, pero la entiendo tanto...
tanto que explica el mundo,
lo ensaliva de versos,
lo besa de canciones.
Nunca rocé tu piel bajo la ropa,
no supe nunca mucho más que un baile
que es poco más que un sueño sin final,
pero aquí sigo,
mirando la contestación del valle.
Detrás está la plaza.
La música apagada igual que un beso
que no va a suceder.
Igual que unos talones doloridos.
No se elige el amor como algo necesario,
pero sucede a veces.
Sucede en plazos torpes
que estorban a la vida
pero que son la vida.
Amores tan discretos que por no molestar
no se levantan nunca,
ni llenarán la calle de alegría.
No asedian corazones con escarcha,
no encienden piras de rumor ajeno.
No llenarán las calles, pero alumbran
tenuemente sus formas.
Proyectan sombras en sus manos huecas.
Se ha acabado la música en la plaza
y las vistas al valle desorientan.
Yo miro desde ti, desde tus hombros
como un vigía de tus pasos lentos,
escoltando tu risa con la próxima broma.
Tú te deslizas calle abajo y miras
alrededor de ti, disimulando,
igual que disimula
el alba cuando asoma,
como si fuera poco,
como si no importara.
Nunca probé tu boca, pero la entiendo tanto...
tanto que explica el mundo,
lo ensaliva de versos,
lo besa de canciones.
Nunca rocé tu piel bajo la ropa,
no supe nunca mucho más que un baile
que es poco más que un sueño sin final,
pero aquí sigo,
mirando la contestación del valle.
Detrás está la plaza.
La música apagada igual que un beso
que no va a suceder.
Igual que unos talones doloridos.
No se elige el amor como algo necesario,
pero sucede a veces.
Sucede en plazos torpes
que estorban a la vida
pero que son la vida.