BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Y será esta gloria,
de padecer dedos,
oxígeno, pulmones,
fragmentos de metralla,
sombras de ejecuciones,
los fantasmas propios y ajenos,
los temores de una voz apagada,
los terrores de una armonía gastada,
será, repito, sombra de aquel paraíso?
Serán los dedos, las manos, las extremidades,
los pies, la corpulencia, la robustez,
el imperativo de lo lógico, la tozuda
delgadez de la azada sobre mi cuello,
que ahora mismo, siento, serán mis límites
fugaces, frágiles, serán lo único, lo excepcional,
lo pasajero? Se hundirán los pies
en la sombra?-.
©
de padecer dedos,
oxígeno, pulmones,
fragmentos de metralla,
sombras de ejecuciones,
los fantasmas propios y ajenos,
los temores de una voz apagada,
los terrores de una armonía gastada,
será, repito, sombra de aquel paraíso?
Serán los dedos, las manos, las extremidades,
los pies, la corpulencia, la robustez,
el imperativo de lo lógico, la tozuda
delgadez de la azada sobre mi cuello,
que ahora mismo, siento, serán mis límites
fugaces, frágiles, serán lo único, lo excepcional,
lo pasajero? Se hundirán los pies
en la sombra?-.
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