efrubiom
Poeta recién llegado
Única Invitada
Sólo Dios sabe cuantas veces,
entre el calor de mis brazos,
te lleve pegada y adherida
a este corazón loco
que te ama tanto.
Sólo Dios sabe cuantas veces,
vibraste en mis latidos,
susurrándote al oído
este amor eterno y tibio
que aún no acaba.
Sólo Dios sabe cuantas veces,
de mis madrugadas de insomnio
fuiste partícipe, y deseo palpable
de mis mas dulces
y húmedos anhelos.
Sólo Dios sabe cuantas veces,
acurrucados y abrazados,
consolamos nuestras penas,
transformando la tristeza
en la mas honda alegría.
Sólo Dios sabe cuantas veces
tomados de la mano
disfrutamos la belleza,
de lo azul y lo verde,
de lo bello de esta vida.
Y sólo Dios sabrá hasta cuando,
vivirás en mi pecho, asilada,
y como tal,
alojada en mi vida,
como única invitada.
Sólo Dios sabe cuantas veces,
entre el calor de mis brazos,
te lleve pegada y adherida
a este corazón loco
que te ama tanto.
Sólo Dios sabe cuantas veces,
vibraste en mis latidos,
susurrándote al oído
este amor eterno y tibio
que aún no acaba.
Sólo Dios sabe cuantas veces,
de mis madrugadas de insomnio
fuiste partícipe, y deseo palpable
de mis mas dulces
y húmedos anhelos.
Sólo Dios sabe cuantas veces,
acurrucados y abrazados,
consolamos nuestras penas,
transformando la tristeza
en la mas honda alegría.
Sólo Dios sabe cuantas veces
tomados de la mano
disfrutamos la belleza,
de lo azul y lo verde,
de lo bello de esta vida.
Y sólo Dios sabrá hasta cuando,
vivirás en mi pecho, asilada,
y como tal,
alojada en mi vida,
como única invitada.