Solaribus
Poeta veterano en el portal
En el ruedo en flor
de tu vestido
mueren cada día
pájaros de tinta
atormentados
se estrellan
como dardos de sal
contra el silencio
porque saben
que el amor
era con vos
tan solo
única
como único
es el filo de la muerte
o el almíbar
de un fruto
que no crece
en ningún árbol
inexorable mirada
en el lento caminar
hacia la tarde
la siesta de todos los sentidos
exhala gemidos
moribundos
su blanco azúcar
es una miel venenosa
rubíes que perforan
el ausente corazón
lo desmigajan
una y otra vez
como un desierto
hecho con cadáveres
de magnolias
aquí
en mi pecho
de quietud vacía
mariposas chocan
contra un vidrio
que alguna vez
fue carne y hueso
y respiró con tus pulmones
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