Elizabeth Flores
Poeta que considera el portal su segunda casa
Unidad astral.
(Dueto. David Del Lignum & Elizabeth )
La dulzura se agria,
cuando la luna seca de luz está,
cuando la bruma corrompe el sol;
pero hasta las piedras se hacen brillantes,
se hacen rubíes, diamantes:
sintiendo cálida tu piel...
Piel que sacia la sed en la fuente
de tu cristálido y sensible corazón,
impregnándose
de la jarábica miel
del almíbar
de tus sedosos labios
que elevan hasta el clímax
de tus soles, que fulguran pasión.
La muralla enorme,
las sedientas dunas,
toda la belleza de la noche zafiro,
casi todas las estrellas confinadas,
son un escollo,
una envoltura,
un obstáculo irrisorio,
una sonrisa dibujada,
un viento picante.
Si en el sueño que vivo,
estás de pie,
sonrojando a la misma eternidad...
Eternidad que se expande rasgando el alba,
que cruza el álamo entre helechos
bañados de la esencia
de tu perfumada piel junto a la mía,
y en una sola voz, impulsada por el delirio,
gritarle al silencio:
que rompa la muralla,
sellando nuestro amor en la callada noche.
Sedúceme con tu mirada, tu sonrisa
y me perderé en las llamas
de tu infernal cuerpo.
Cuerpo que se queda sin sangre,
sin lágrimas,
sin nada que fluya,
cuerpo que se vuelve infinito haz de pasión,
sentido, sensación, sencillamente luz,
intención divina por reinar...
Un solo cuerpo, un solo astro
fusión de pasión, reina...
en la hoguera del deseo,
del amor, del placer,
y cristaliza cada átomo
de nuestra tersa piel.
La piel del alma,
tu piel y mi piel.
28 / 12 / 2012.