Uniendo extremos

Estefanía André Feijoó

Poeta recién llegado

Caminos transitados por deseos sin dueño,
fugaces miradas que se cruzan mecidas por el viento.
Notas que tejen la partitura
de la que se compone un suspiro en el tiempo.
Todo sigue su curso en el camino entre extremos.

Pero entonces opaco espejo se alza ante los ojos de tu alma,
impidiéndote mirar, sentir, luchar, sonreír...
Admirar la belleza de un nítido encuentro
capaz de transformar un instante en infinito,
y el infinito en mi sueño.

Es esa visión etérea la que se convierte en el hilo
del que se mecen mis pensamientos.
Pero entonces nos contemplo, sin ver, solo sintiendo,
y lucho por alzar mi voz cristalizada en espada,
gritando tu nombre, venciendo a estocadas el viento,
atravesando ciudades grises, montañas, desiertos...

Ahí es cuando lo encuentro, ante mí, ese espejo,
poblado de amargos recuerdos,
motivos sin efectos, desenlaces sin comienzos.
Se yergue poderoso, pero al mismo tiempo indiferente,
porque al fin y al cabo, sin ser antes percibido,
ahí es donde ha estado siempre.

Cierro los ojos y contemplo un tenue reflejo;
eres tú, al otro lado, que me mira sin verme,
con los pies enterrados, te desvaneces a ritmo de hielo.
Ahora se forma, en mi interior, un eco,
nutriéndose de alma, alimentándose de un sueño.

Luchando por surgir, se abre paso en este cuerpo.
Y entonces lo consigue, se encumbra y alza el vuelo,
convirtiendo en diminutas chispas de luz todo aquello
que, cegado de oscuridad, se tornaba en tu propio asedio.

Abstractos cristales transitan ahora por el aire,
mientras la luz inunda tus ojos, permitiéndote contemplar
el coloso azul que se extiende, interminable, enseñándote a volar,
alcanzando mi piel, sintiendo la paz
que te ha otorgado el repentino deseo de luchar.

Ahora juntos solo somos uno, guerrero de océano que,
con espada hecha del eco de las nubes,
navega guiado por la misma ventisca que nos une.
Volcando pasos en el aire, meciendo nuestros pensamientos.

Tejiendo en el aire partituras, suspirándole al tiempo,
siendo conscientes de un destino
capaz de transformar un futuro en recuerdos.

Y sin embargo, aun bajo esta atmósfera
plagada de cambio y movimiento,
todo sigue su curso en el camino entre extremos.



Estefanía André Feijoó.
 
Creo que es el segundo mejor poema que he leído tuyo; alguno me he perdido, y el mejor creo que era el primero 'a tus ojos' si no me equivoco; este está muy conseguido, tiene un vaivén de surrealismo que dota a las imágenes de mucha versatilidad, hay que doblar bien el cerebro en estos casos o... los que no tenemos más fácil :::sorpresa1:::

Muchas asonancias de las que me gustan, versos que se repiten como un refrán, más bien una entonación para convocar fuerzas hacia algún lugar o a algún dios extraño que mira los versos; se hace necesario releerlo, a ello voy; mi abrazo y felicitación por éste largo pero corto poema
 
Estefanía André Feijoó;4870094 dijo:

Caminos transitados por deseos sin dueño,
fugaces miradas que se cruzan mecidas por el viento.
Notas que tejen la partitura
de la que se compone un suspiro en el tiempo.
Todo sigue su curso en el camino entre extremos.

Pero entonces opaco espejo se alza ante los ojos de tu alma,
impidiéndote mirar, sentir, luchar, sonreír...
Admirar la belleza de un nítido encuentro
capaz de transformar un instante en infinito,
y el infinito en mi sueño.

Es esa visión etérea la que se convierte en el hilo
del que se mecen mis pensamientos.
Pero entonces nos contemplo, sin ver, solo sintiendo,
y lucho por alzar mi voz cristalizada en espada,
gritando tu nombre, venciendo a estocadas el viento,
atravesando ciudades grises, montañas, desiertos...

Ahí es cuando lo encuentro, ante mí, ese espejo,
poblado de amargos recuerdos,
motivos sin efectos, desenlaces sin comienzos.
Se yergue poderoso, pero al mismo tiempo indiferente,
porque al fin y al cabo, sin ser antes percibido,
ahí es donde ha estado siempre.

Cierro los ojos y contemplo un tenue reflejo;
eres tú, al otro lado, que me mira sin verme,
con los pies enterrados, te desvaneces a ritmo de hielo.
Ahora se forma, en mi interior, un eco,
nutriéndose de alma, alimentándose de un sueño.

Luchando por surgir, se abre paso en este cuerpo.
Y entonces lo consigue, se encumbra y alza el vuelo,
convirtiendo en diminutas chispas de luz todo aquello
que, cegado de oscuridad, se tornaba en tu propio asedio.

Abstractos cristales transitan ahora por el aire,
mientras la luz inunda tus ojos, permitiéndote contemplar
el coloso azul que se extiende, interminable, enseñándote a volar,
alcanzando mi piel, sintiendo la paz
que te ha otorgado el repentino deseo de luchar.

Ahora juntos solo somos uno, guerrero de océano que,
con espada hecha del eco de las nubes,
navega guiado por la misma ventisca que nos une.
Volcando pasos en el aire, meciendo nuestros pensamientos.

Tejiendo en el aire partituras, suspirándole al tiempo,
siendo conscientes de un destino
capaz de transformar un futuro en recuerdos.

Y sin embargo, aun bajo esta atmósfera
plagada de cambio y movimiento,
todo sigue su curso en el camino entre extremos.



Estefanía André Feijoó.



Y ese camino seguirá siempre ahí,
y al cerrar los ojos,
encontrarás por donde salir,
encontrarás amor en todo su corazón...
Un placer haber pasado, un beso.


:bienvenido:
 
Divino mensaje
entre tus versos
en este bellisimo poema
Siempre nos dejas un gran deleite en tus letras
Saludos
 
Creo que es el segundo mejor poema que he leído tuyo; alguno me he perdido, y el mejor creo que era el primero 'a tus ojos' si no me equivoco; este está muy conseguido, tiene un vaivén de surrealismo que dota a las imágenes de mucha versatilidad, hay que doblar bien el cerebro en estos casos o... los que no tenemos más fácil :::sorpresa1:::

Muchas asonancias de las que me gustan, versos que se repiten como un refrán, más bien una entonación para convocar fuerzas hacia algún lugar o a algún dios extraño que mira los versos; se hace necesario releerlo, a ello voy; mi abrazo y felicitación por éste largo pero corto poema

Siempre dedicándome comentarios realmente motivadores!! son un gran pilar para mi en este foro, muchísimas gracias!!
El de A tus ojos, fuiste de los primeros en comentarme y felicitarme, me enorgullezco mucho de ese poema, la verdad es que de los que he escrito, A tus ojos es el que más me gusta :)
 
abrazo.bmp









¡FELICIDADES!
BIENVENIDO A ESTA CASA
MUNDOPOESIA Y MUNDOPROSA.COM
 
Creo que es el segundo mejor poema que he leído tuyo; alguno me he perdido, y el mejor creo que era el primero 'a tus ojos' si no me equivoco; este está muy conseguido, tiene un vaivén de surrealismo que dota a las imágenes de mucha versatilidad, hay que doblar bien el cerebro en estos casos o... los que no tenemos más fácil :::sorpresa1:::

Muchas asonancias de las que me gustan, versos que se repiten como un refrán, más bien una entonación para convocar fuerzas hacia algún lugar o a algún dios extraño que mira los versos; se hace necesario releerlo, a ello voy; mi abrazo y felicitación por éste largo pero corto poema
Excelente comentario para la obra de Stefania.
saludos amables.
 
Caminos transitados por deseos sin dueño,
fugaces miradas que se cruzan mecidas por el viento.
Notas que tejen la partitura
de la que se compone un suspiro en el tiempo.
Todo sigue su curso en el camino entre extremos.

Pero entonces opaco espejo se alza ante los ojos de tu alma,
impidiéndote mirar, sentir, luchar, sonreír...
Admirar la belleza de un nítido encuentro
capaz de transformar un instante en infinito,
y el infinito en mi sueño.

Es esa visión etérea la que se convierte en el hilo
del que se mecen mis pensamientos.
Pero entonces nos contemplo, sin ver, solo sintiendo,
y lucho por alzar mi voz cristalizada en espada,
gritando tu nombre, venciendo a estocadas el viento,
atravesando ciudades grises, montañas, desiertos...

Ahí es cuando lo encuentro, ante mí, ese espejo,
poblado de amargos recuerdos,
motivos sin efectos, desenlaces sin comienzos.
Se yergue poderoso, pero al mismo tiempo indiferente,
porque al fin y al cabo, sin ser antes percibido,
ahí es donde ha estado siempre.

Cierro los ojos y contemplo un tenue reflejo;
eres tú, al otro lado, que me mira sin verme,
con los pies enterrados, te desvaneces a ritmo de hielo.
Ahora se forma, en mi interior, un eco,
nutriéndose de alma, alimentándose de un sueño.

Luchando por surgir, se abre paso en este cuerpo.
Y entonces lo consigue, se encumbra y alza el vuelo,
convirtiendo en diminutas chispas de luz todo aquello
que, cegado de oscuridad, se tornaba en tu propio asedio.

Abstractos cristales transitan ahora por el aire,
mientras la luz inunda tus ojos, permitiéndote contemplar
el coloso azul que se extiende, interminable, enseñándote a volar,
alcanzando mi piel, sintiendo la paz
que te ha otorgado el repentino deseo de luchar.

Ahora juntos solo somos uno, guerrero de océano que,
con espada hecha del eco de las nubes,
navega guiado por la misma ventisca que nos une.
Volcando pasos en el aire, meciendo nuestros pensamientos.

Tejiendo en el aire partituras, suspirándole al tiempo,
siendo conscientes de un destino
capaz de transformar un futuro en recuerdos.

Y sin embargo, aun bajo esta atmósfera
plagada de cambio y movimiento,
todo sigue su curso en el camino entre extremos.



Estefanía André Feijoó.

Instantes predichos, convertir los sentimientos en ese
susurro amable y discursivo que es muelle para el
agasajo de un estado que vitalmente quiere seguir.
puede haber pesares, pero as interminales formas
del amor son sencillamente unicas. saludos
amables de luzyabsenta
 

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