Aspiro la brisa otoñal de la noche
exhalo deseo incendiario en tu boca
que se extiende por tu cuerpo desnudo
y con su llama apasionada nos envuelve
uniendo los polos donde habitamos
el frío de mi otoño y los floridos rosales
de tu esplendorosa primavera.
Voy descubriendo la magia de tu mundo
y con mis manos escultoras de versos
diagramo el horizonte, la llanura,
el océano, el bosque y el cielo
que disfruto al escribir sobre tu piel
y tú te deslizas entre mis olas caderas
donde tu sexo se eleva apasionado.
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