IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Y el tiempo nos olvida,
y nosotros nos olvidamos de él,
¿quiénes somos cuando la codicia nos ciega?
la honradez fluye,
como fluye la verdad,
en los cauces de simuladas mentiras,
las primeras certezas se gestan
por la indómita voluntad del frío,
de congelarnos en la incertidumbre,
de sepultarnos bajo reflejos profundos,
simularán las heridas del sol,
nuevas maneras de escuchar al cielo,
condensarán los mares,
energías inmensas
de umbrales desconocidos,
aparentan las almas, espiritualidad,
más no todo deseo
nace de tanto ocultar
prohibidos anhelos,
el mar se agita,
entre latidos de presentes lacerados,
la fragilidad de ese llanto
es excusa para inocular nuevas vidas,
las desdichas no caerán,
por más esperanza que se arrastre,
le rezaremos a algún futuro,
cuando el presente nos borre todo pasado,
cuando nuestra soledad nos pese,
cuando la pesadez de la cordura
sea razón,
para desmembrarnos sin paciencia,
para oscurecer toda transparencia.
y nosotros nos olvidamos de él,
¿quiénes somos cuando la codicia nos ciega?
la honradez fluye,
como fluye la verdad,
en los cauces de simuladas mentiras,
las primeras certezas se gestan
por la indómita voluntad del frío,
de congelarnos en la incertidumbre,
de sepultarnos bajo reflejos profundos,
simularán las heridas del sol,
nuevas maneras de escuchar al cielo,
condensarán los mares,
energías inmensas
de umbrales desconocidos,
aparentan las almas, espiritualidad,
más no todo deseo
nace de tanto ocultar
prohibidos anhelos,
el mar se agita,
entre latidos de presentes lacerados,
la fragilidad de ese llanto
es excusa para inocular nuevas vidas,
las desdichas no caerán,
por más esperanza que se arrastre,
le rezaremos a algún futuro,
cuando el presente nos borre todo pasado,
cuando nuestra soledad nos pese,
cuando la pesadez de la cordura
sea razón,
para desmembrarnos sin paciencia,
para oscurecer toda transparencia.