Mery Anoardo
Poeta recién llegado
Cuarta dimensión si sumado a la música pensaba en vos.
Abonamos el pensamiento y nos fundimos en inconciencia. Sobre todo cuando tus ojos se fijan en mí y sé que hablar está de más.
Te me acercas y la plenitud avanza en sonrisas. Me siento satisfecha y no hiciste nada, no quiero que hagas nada. Me buscas y me desespera.
No suelo entender el lenguaje de tu alma. Caigo en picada si me abrazas por detrás, si me das un beso en el cuello.
Sentenciamos el momento con silencio.
Tu perfume activa mis hormonas y allá vamos, al lugar donde queramos.
Vamos, a desplazarnos por el espacio, juntos en multiversos. Desparramados en la habitación, no es solo sexo por el que viajamos.
La voz que atraviesa tus labios, los ojos, lo más singular de no decirnos nada. Se torna en universo paralelo a la tierra, ya no estamos en ella. Si escucho música y te tengo a vos, riéndote de vaya a saber que, no existe otra cosa igual.
Abonamos el pensamiento y nos fundimos en inconciencia. Sobre todo cuando tus ojos se fijan en mí y sé que hablar está de más.
Te me acercas y la plenitud avanza en sonrisas. Me siento satisfecha y no hiciste nada, no quiero que hagas nada. Me buscas y me desespera.
No suelo entender el lenguaje de tu alma. Caigo en picada si me abrazas por detrás, si me das un beso en el cuello.
Sentenciamos el momento con silencio.
Tu perfume activa mis hormonas y allá vamos, al lugar donde queramos.
Vamos, a desplazarnos por el espacio, juntos en multiversos. Desparramados en la habitación, no es solo sexo por el que viajamos.
La voz que atraviesa tus labios, los ojos, lo más singular de no decirnos nada. Se torna en universo paralelo a la tierra, ya no estamos en ella. Si escucho música y te tengo a vos, riéndote de vaya a saber que, no existe otra cosa igual.