BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Queda diluido el pensamiento
conceptos, ideas, caligrafías vencidas.
Quedan en evanescentes nubes dispersas,
multitud de memorias, recuerdos, insensibilidades
muertas, pieles acaecidas en tiempos pretéritos.
Queda, inmersos en el lápiz, crueldades añadidas,
regulaciones asfixiantes, mutilados deseos académicos.
Resta un impulso de venganza, un no resuelto clima
de feas mesas solitarias, pupitres abandonados y amontonados,
sobre un resquicio de luz sin fecha, en un desván amortiguado.
Restan los silencios, las claves inexactas, los rechazos insensatos,
las palabras escuetas, las esposas comunes auto impuestas.
Y una fea y soez plataforma de líneas concretadas.
Una marisma de peces que se cazan y se devoran,
uno a uno, uno a uno-.
©
conceptos, ideas, caligrafías vencidas.
Quedan en evanescentes nubes dispersas,
multitud de memorias, recuerdos, insensibilidades
muertas, pieles acaecidas en tiempos pretéritos.
Queda, inmersos en el lápiz, crueldades añadidas,
regulaciones asfixiantes, mutilados deseos académicos.
Resta un impulso de venganza, un no resuelto clima
de feas mesas solitarias, pupitres abandonados y amontonados,
sobre un resquicio de luz sin fecha, en un desván amortiguado.
Restan los silencios, las claves inexactas, los rechazos insensatos,
las palabras escuetas, las esposas comunes auto impuestas.
Y una fea y soez plataforma de líneas concretadas.
Una marisma de peces que se cazan y se devoran,
uno a uno, uno a uno-.
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