tecafeyletras
Poeta recién llegado
Con el tiempo uno aprende
a no abrir ya ciertas puertas,
porque sabe que detrás no habrá ya nadie
por más que el corazón le insista.
Tu nombre se quedó viviendo
en la humedad de mis paredes,
como un animal pequeño
que no sabe que el invierno ya ocurrió.
Pensé que tu amor era un milagro,
pero era solamente otra habitación
cerrada entre dos sombras
pidiéndose perdón en el silencio.
Ahora todo ha terminado
de una manera lenta y trágica.
Ni tan siquiera amable.
Qué hacer ahora con el dolor y la costumbre
cuando tu ausencia se ha sentado junto a mí
sin que yo encuentre razones para echarla.
a no abrir ya ciertas puertas,
porque sabe que detrás no habrá ya nadie
por más que el corazón le insista.
Tu nombre se quedó viviendo
en la humedad de mis paredes,
como un animal pequeño
que no sabe que el invierno ya ocurrió.
Pensé que tu amor era un milagro,
pero era solamente otra habitación
cerrada entre dos sombras
pidiéndose perdón en el silencio.
Ahora todo ha terminado
de una manera lenta y trágica.
Ni tan siquiera amable.
Qué hacer ahora con el dolor y la costumbre
cuando tu ausencia se ha sentado junto a mí
sin que yo encuentre razones para echarla.