José Segundo Cefal
Poeta que considera el portal su segunda casa
Once con dos...
Labios direccionados
a calles o a alguna otra parte.
Vi a un perro,
parecía una vida.
Vocabulario cuajado,
voces me callan,
voces me vienen,
voces me llenan,
voces me solidifican,
voces me tiran,
voces me abren.
Once con seis
Cenizas.
Correré a tu carne las noches que arda,
carne epiléptica de tu muerte
soldado agazapado.
Moribundos.
Hablan de mí a mis carcomidas espaldas,
respiran oxígeno adulterado
Once con siete.
Once con nueve.
Se abre la lápida mí primer lecho,
será como cópula pálida, viscosa,
mi dignidad invoco,
mi dignidad oxidada de soldado de la miseria.
Once con once.
Labios direccionados
a calles o a alguna otra parte.
Vi a un perro,
parecía una vida.
Vocabulario cuajado,
voces me callan,
voces me vienen,
voces me llenan,
voces me solidifican,
voces me tiran,
voces me abren.
Once con seis
Cenizas.
Correré a tu carne las noches que arda,
carne epiléptica de tu muerte
soldado agazapado.
Moribundos.
Hablan de mí a mis carcomidas espaldas,
respiran oxígeno adulterado
Once con siete.
Once con nueve.
Se abre la lápida mí primer lecho,
será como cópula pálida, viscosa,
mi dignidad invoco,
mi dignidad oxidada de soldado de la miseria.
Once con once.