Jose Anibal Ortiz Lozada
Poeta adicto al portal
Uno es dos cuando ama,
cuando el amor se desborda y se confunde
en la piel del otro,
en su aliento,
en su sombra.
Uno es dos cuando el deseo lo arrastra,
cuando las manos no son suficientes
y el tiempo deja de importar.
Pero también uno es uno,
irremediablemente uno,
cuando el otro calla,
cuando su ausencia se convierte en eco
y la soledad pesa más que el silencio.
Uno es uno cuando ama solo,
cuando acaricia un recuerdo,
cuando los labios dicen un nombre
que ya no responde.
Porque amar es ser uno
que busca ser dos,
y a veces es encontrar,
y otras, es perder.
Pero al final,
uno siempre regresa a sí mismo,
a su propia herida, a su propia canción.
cuando el amor se desborda y se confunde
en la piel del otro,
en su aliento,
en su sombra.
Uno es dos cuando el deseo lo arrastra,
cuando las manos no son suficientes
y el tiempo deja de importar.
Pero también uno es uno,
irremediablemente uno,
cuando el otro calla,
cuando su ausencia se convierte en eco
y la soledad pesa más que el silencio.
Uno es uno cuando ama solo,
cuando acaricia un recuerdo,
cuando los labios dicen un nombre
que ya no responde.
Porque amar es ser uno
que busca ser dos,
y a veces es encontrar,
y otras, es perder.
Pero al final,
uno siempre regresa a sí mismo,
a su propia herida, a su propia canción.