Edgar Iván Hernández
Poeta recién llegado
Urbes de fuego y amor
San Salvador, Nueva Esparta, Cuscatancingo.
Triada de banderas en mi duelo.
Obituarios en mi alma, espejos en mi neblina.
Triada de cementerios para mi llanto,
sombras para el sol de los trashumantes,
pasos tempestivos para mi huerto.
Tres ciudades que me heredaron
la vigilia permanente
y desmesuradas orfandad.
Aquí madre
se confunde entre los árboles Maquilishuat,
sus flores llenan a otros mundos de ternura.
Allá mi padre mirando al volcán
Chaparrastique, al golfo y al río Guascorán.
Sin límite a su dulzura.
Sin fronteras en su abrazo.
Y ahí mi hermano en un campo silencioso.
Alto en su constelación de amor.
Tres torres con relojes detenidos
por el duelo, el amor y el fuego.
[FONT="] EDGAR IVAN HERNANDEZ
Los Ángeles. Ayutuxtepeque, 2010.