Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
Porque padecí derrotas y me amparé en el fracaso.
Porque atravesé el desierto sin sentirme solo.
Porque emprendí el peregrinaje y también di con el mar.
Porque rendido en tus brazos pude besar la luna.
Porque me puse de pie con un poema de amor.
Porque admiré un nuevo cielo, el de ahora y el después.
Porque desperté contigo y sucumbi a tu sonrisa.
Porque nada ocurre vanamente ni porque sí.
Porque aprendí a sofocar el llanto gracias a tí.
Porque bebí todas las copas sin caer borracho.
Porque de mañana nada se sabe ni de hoy tampoco.
Porque mi sangre no se enfría si en tu corazón palpita.
Porqué en ti hallé un sosías y un alma afín.
Porque atravesé el desierto sin sentirme solo.
Porque emprendí el peregrinaje y también di con el mar.
Porque rendido en tus brazos pude besar la luna.
Porque me puse de pie con un poema de amor.
Porque admiré un nuevo cielo, el de ahora y el después.
Porque desperté contigo y sucumbi a tu sonrisa.
Porque nada ocurre vanamente ni porque sí.
Porque aprendí a sofocar el llanto gracias a tí.
Porque bebí todas las copas sin caer borracho.
Porque de mañana nada se sabe ni de hoy tampoco.
Porque mi sangre no se enfría si en tu corazón palpita.
Porqué en ti hallé un sosías y un alma afín.